Durante una visita oficial a la Clínica de Medicina Familiar (CMF) “5 de Febrero” en la Ciudad de México, el director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Martí Batres Guadarrama, informó que “todas las personas que tengan 80 años de edad o más, nada más por tener esa edad, automáticamente queda condonada su deuda”. Esta decisión aplica directamente sobre las obligaciones pendientes con el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE), lo que representa un alivio financiero significativo para miles de adultos mayores.
Batres enfatizó que esta medida responde al principio de justicia social: “Lo que queremos no es que sea deudor del FOVISSSTE, lo que queremos es que tenga su vivienda, certeza jurídica por su vivienda”. Con esta condonación automática, no será necesario que los beneficiarios realicen solicitudes formales o gestiones burocráticas para obtener el beneficio.
Vivienda digna para población con ingresos bajos
El funcionario también reiteró que, tras un periodo de más de 15 años sin construcción directa de vivienda por parte del FOVISSSTE, interrumpido desde 2007 por reformas neoliberales, el instituto ha retomado esta labor a partir de un Decreto Presidencial expedido en 2025.
Esta reactivación de la autoconstrucción contempla la posibilidad de edificar no solo en suelo de propiedad privada, sino también en propiedad social, lo que podría tener un alto impacto en regiones del sur del país con mayores índices de rezago habitacional. “Una persona con un salario muy bajo no va a encontrar nada en el mercado inmobiliario”, explicó Batres, y agregó que la nueva política busca garantizar soluciones habitacionales para este grupo excluido del mercado formal.
En paralelo al anuncio sobre vivienda, la visita del director del ISSSTE de México tuvo otro eje central: la inspección de los equipos médicos adquiridos para la CMF “5 de Febrero” mediante el programa La Clínica es Nuestra, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Este programa está dirigido a fortalecer el primer nivel de atención médica en las unidades del ISSSTE mediante inversión en infraestructura y dotación tecnológica.

Con una asignación de $1,1 millones de pesos, esta unidad médica adquirió equipos como:
- Parafinero clínico
- Autorrefractómetro
- Electrocardiograma
- Desfibrilador con gabinete
- Compresero
El objetivo, según Batres, es brindar mejores condiciones diagnósticas y terapéuticas desde la base del sistema: “Hay otros aparatos que se han venido comprando… se va a pintar toda la clínica; se van a cambiar las tarjas; se va a comprar un nuevo autoclave; un refrigerador para la farmacia; un ultrasonido terapéutico…”, detalló.
Estas mejoras fueron determinadas con base en la participación activa de los derechohabientes, quienes priorizaron las necesidades más urgentes de su centro de atención.
Justicia social y sentido de pertenencia desde las clínicas en México
El director de la CMF “5 de Febrero”, Eduardo Varas León, destacó que esta clínica, inaugurada el 1 de enero de 1960, continúa cumpliendo su misión de atender a trabajadores del Estado, maestros y sus familias con calidad y calidez. Valoró el programa La Clínica es Nuestra como una oportunidad para reforzar el bienestar de los pacientes “por medio de la participación social, trabajando en perfecta comunión y equipo”.
Según Varas, esta inversión permitirá seguir modernizando la infraestructura y el equipamiento, así como mejorar la experiencia de atención en un entorno digno. «Materializando así la justicia social por medio de la transparencia en el uso de los recursos», puntualizó.
En esa misma línea, el presidente del Comité de Salud y Bienestar (COSABI) de la clínica, Miguel Tapia Herrera de México, anunció la próxima construcción de un módulo de nutrición, que permitirá ampliar los servicios preventivos y de promoción de la salud para los derechohabientes.
Un paso hacia un modelo más equitativo y solidario
El acto contó con la presencia de altos directivos del ISSSTE, incluyendo Juan Gerardo López Hernández, director de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales; Dunia Ludlow Deloya, directora de SuperISSSTE; y María del Rocío Vilchis Espinosa, subdirectora de Atención al Derechohabiente.
Esta articulación de medidas, condonación de deuda, relanzamiento de la autoconstrucción y modernización de clínicas, apunta a fortalecer un modelo de bienestar integral, especialmente dirigido a los sectores más vulnerables del funcionariado público, como las personas adultas mayores y quienes tienen bajos ingresos.