México avanza de manera decisiva en el combate contra el paludismo, con 31 entidades federativas libres de la enfermedad y una reducción drástica de casos durante el último año, informó la Secretaría de Salud en el marco del Día Mundial del Paludismo 2026, conmemorado el 25 de abril.
De acuerdo con la dependencia federal, este resultado responde a una combinación de voluntad política, rigor técnico y participación comunitaria. La estrategia nacional se ha centrado en mantener vigilancia epidemiológica permanente, fortalecer la capacidad de diagnóstico y asegurar tratamiento gratuito y oportuno en el Sistema Nacional de Salud.
El director de Enfermedades Transmitidas por Vector del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, Cenaprece, Fabián Correa Morales, señaló que el país se encuentra en una posición histórica, debido a que 31 de las 32 entidades federativas han interrumpido la transmisión local del paludismo. Según el funcionario, este avance representa un hito sin precedentes en la región de las Américas.
¿Cómo sostiene México la eliminación del paludismo?
La Secretaría de Salud mantiene una política de “tolerancia cero” frente a cualquier retraso en el diagnóstico y tratamiento del paludismo. Esta medida busca garantizar que toda persona con síntomas compatibles acceda de forma inmediata a la atención médica, sin barreras económicas y con seguimiento del personal capacitado.
El diagnóstico y el tratamiento son gratuitos y están disponibles en centros de salud, unidades médicas móviles y mediante notificantes voluntarios. Esta red permite acercar la atención a las comunidades y reforzar la detección temprana, uno de los componentes centrales para cortar la transmisión de la enfermedad.
Correa Morales reiteró que el paludismo es curable y que su atención constituye un derecho garantizado por el Estado. En ese sentido, la Secretaría de Salud ha insistido en que la oportunidad del diagnóstico es determinante para iniciar el tratamiento adecuado, prevenir complicaciones y reducir el riesgo de nuevos contagios.
Control estricto de medicamentos antipalúdicos
Como parte de la estrategia nacional, México mantiene un control estricto sobre los medicamentos antipalúdicos. Estos fármacos no están disponibles para venta al público y son administrados exclusivamente por la Secretaría de Salud.
De acuerdo con Correa Morales, “Esta medida permite asegurar la cura radical de la enfermedad mediante esquemas supervisados por personal capacitado, garantizando la eliminación de formas latentes del parásito Plasmodium, y al mismo tiempo previene la resistencia a los fármacos, evitando el uso inadecuado o la automedicación que podría comprometer la eficacia de los tratamientos a nivel nacional”.
La administración supervisada de los tratamientos permite mantener la eficacia terapéutica y asegurar que las personas diagnosticadas completen los esquemas indicados. Este componente es clave para consolidar los avances alcanzados y evitar retrocesos en las entidades donde ya se interrumpió la transmisión local.
Síntomas y búsqueda temprana de atención
El paludismo es una enfermedad causada por parásitos del género Plasmodium y transmitida por la picadura del mosquito hembra. Sus síntomas característicos incluyen fiebre alta, escalofríos severos con temblores incontrolables y malestar general.
También puede manifestarse con dolor de cabeza, dolores musculares, fatiga extrema, náuseas, vómitos o diarrea. La Secretaría de Salud reiteró la importancia de reconocer estos signos de forma temprana y acudir de inmediato a los servicios médicos para confirmar el diagnóstico.
La identificación oportuna de los síntomas permite iniciar el tratamiento adecuado y disminuir el riesgo de complicaciones. Además, contribuye a reducir la posibilidad de transmisión en las comunidades donde todavía se mantiene la vigilancia activa.
El paludismo sigue como prioridad de salud pública
La Secretaría de Salud, a través del Cenaprece, reiteró que el paludismo continúa siendo una prioridad de salud pública y un compromiso permanente del Estado mexicano. Aunque los avances son significativos, la dependencia mantiene activa la vigilancia epidemiológica y las acciones comunitarias.
El progreso alcanzado en 31 entidades federativas refleja una estrategia sostenida que combina atención gratuita, control de medicamentos, diagnóstico oportuno y participación comunitaria. Para las autoridades sanitarias, estos elementos seguirán siendo fundamentales para consolidar la interrupción de la transmisión local y proteger a la población.



