La agenda científica del sureste mexicano quedó formalmente ligada a tres urgencias territoriales: agua, alimentos y cambio climático. El Diario Oficial de la Federación publicó el acuerdo por el que se expide el Programa Institucional CICY 2026-2030, mediante el cual el Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. establece sus objetivos, estrategias, proyectos e indicadores para orientar la investigación científica y la transferencia tecnológica hacia problemas públicos de la Península de Yucatán y Guerrero.
El programa institucional se articula con el Plan Nacional de Desarrollo
El Programa Institucional del Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. 2026-2030 fue aprobado por su Consejo Directivo mediante el acuerdo AR-CD-E-I-26-03 y se deriva del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. El documento establece que la integración, publicación, ejecución, seguimiento y rendición de cuentas estarán a cargo del CICY.
El acuerdo señala que todas las acciones previstas, incluidas estrategias, líneas de acción, coordinación interinstitucional, seguimiento y reporte, se financiarán con cargo a los recursos aprobados a los ejecutores de gasto participantes en el Presupuesto de Egresos de la Federación del ejercicio correspondiente.
El programa reconoce el derecho de toda persona a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. También incorpora compromisos sobre acceso al conocimiento, equidad de género, sostenibilidad ambiental y derechos culturales, en línea con instrumentos como la Agenda 2030 y la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO.
¿Qué problemas territoriales prioriza el CICY para 2026-2030?
El diagnóstico del programa identifica presiones ambientales, productivas y sociales en la Península de Yucatán y Guerrero. En la península, el documento destaca la presencia de la Selva Maya, manglares, cenotes, arrecifes coralinos y acuíferos subterráneos que abastecen de agua dulce a millones de personas, pero advierte una degradación acelerada por expansión económica, crecimiento poblacional y falta de gestión ambiental integral.
Entre los principales datos incluidos en el diagnóstico se encuentran:
- La Península de Yucatán perdió cerca de 285.580 hectáreas de selva entre 2019 y 2023, con una tasa estimada de 196 hectáreas diarias.
- El acuífero peninsular enfrenta contaminación por aguas residuales urbanas y turísticas, residuos agropecuarios, coliformes fecales, norovirus, metales pesados y pesticidas como heptacloro y lindano.
- El 73,5% de los municipios de Yucatán son considerados vulnerables al cambio climático, con afectación potencial sobre más de 1,8 millones de habitantes.
- Guerrero perdió más de 134.000 hectáreas de cobertura forestal entre 2001 y 2023.
- La Laguna Negra de Puerto Marqués pasó de 200 hectáreas en 1979 a 73 hectáreas en la actualidad.
El documento también registra rezagos productivos. En la Península de Yucatán, el 17,47% de los hogares enfrenta inseguridad alimentaria moderada o severa, equivalente a 943.030 personas. En Guerrero, la inseguridad alimentaria moderada o severa afecta al 30% de la población, más de 1,1 millones de personas.
Cuatro objetivos orientan la agenda científica del centro
El programa establece cuatro objetivos institucionales. El primero busca contribuir a la mejora de la calidad de vida de la población, en especial rural y de pequeños productores de la región Pacífico-Sur-Sureste, en seguridad alimentaria, energía y mitigación del cambio climático.
El segundo objetivo se concentra en el cuidado y protección del acuífero peninsular para beneficio de la población de la Península de Yucatán. Este componente se relaciona con la calidad del agua, la seguridad hídrica, la protección de cenotes y sistemas kársticos, así como con la gestión comunitaria del recurso.
El tercer objetivo promueve la articulación del ecosistema de ciencia, humanidades, tecnología e innovación para el acceso universal al conocimiento en la región Pacífico-Sur-Sureste. El cuarto plantea consolidar el Sistema Nacional de Centros Públicos mediante proyectos prioritarios de investigación y actividades de divulgación científica orientados a la solución de problemas nacionales.
Los proyectos sustantivos se organizan en seis ejes
El programa define proyectos prioritarios para generar impactos en bienestar, salud ambiental, soberanía alimentaria, inclusión de saberes tradicionales y reducción de desigualdades estructurales. Estos proyectos se agrupan en seis ejes de trabajo.
- Restauración ecológica y conservación de ecosistemas, con acciones sobre suelos, ecosistemas terrestres y marinos, monitoreo de vida silvestre, ecotecnologías y soluciones basadas en la naturaleza.
- Seguridad alimentaria, agroecología y agricultura familiar sostenible, mediante modelos agroecológicos, bioinsumos, cadenas de valor, inocuidad alimentaria, monitoreo climático y tecnificación del riego.
- Gestión del agua y protección del acuífero, con tecnologías para cosecha de agua, tratamiento, reúso de aguas residuales y gestión comunitaria.
- Educación científica y apropiación social del conocimiento, con uso de inteligencia artificial, ciencia de datos y telecomunicaciones para comunidades rurales y urbanas.
- Fortalecimiento de capacidades locales y comunitarias, a través de tecnologías apropiadas para producción agrícola, manejo del agua, salud comunitaria y energía renovable.
- Vinculación con políticas públicas para el desarrollo regional, mediante colaboración con gobiernos locales, actores sociales y redes interinstitucionales.
El documento señala que estas líneas buscan mejorar la calidad ambiental, fortalecer la soberanía alimentaria, ampliar el acceso equitativo al agua segura, reducir desigualdades territoriales, aumentar la apropiación social del conocimiento e incidir en políticas públicas mediante evidencia científica.
La estrategia incluye ciencia abierta, vocaciones científicas y transferencia tecnológica
El CICY plantea fomentar el acceso universal al conocimiento en temas de seguridad alimentaria, energía, mitigación del cambio climático y acuífero. Para ello, el programa incluye repositorios digitales, materiales multilingües, estrategias de comunicación inclusiva, laboratorios vivos, encuentros regionales y proyectos piloto con actores locales.
En materia educativa, el documento prevé programas de sensibilización y formación de vocaciones científicas para niñas, niños y jóvenes mediante ferias de ciencia, clubes escolares y mentorías con personal investigador, técnico y estudiantil. También incluye capacitación a docentes y promotores educativos en instituciones de zonas rurales y periurbanas.
El programa incorpora además líneas para consolidar investigación colaborativa entre Centros Públicos de Investigación, fortalecer infraestructura especializada, promover transferencia tecnológica, asesorías técnicas y vinculación territorial. Estas acciones se orientan a que el conocimiento generado tenga aplicación en procesos productivos, sociales y comunitarios.
Indicadores y visión de largo plazo
El Programa Institucional CICY 2026-2030 incluye indicadores y metas de seguimiento anual. Entre los cambios esperados se mencionan la mejora del bienestar de familias rurales y periurbanas, el aumento de productividad agrícola, la reducción de afectaciones ambientales, la disponibilidad de información para tomadores de decisión y la consolidación del Sistema Nacional de Centros Públicos bajo coordinación de la Secihti.
La visión hacia 2030 plantea que el CICY se consolide como un centro de investigación de referencia nacional con alta capacidad de transferencia tecnológica, infraestructura moderna y una comunidad científica fortalecida. Hacia 2046, el documento proyecta que el centro contribuya a posicionar a México como una potencia científica y tecnológica soberana, con un modelo de desarrollo regional basado en conocimiento, salud ambiental, resiliencia climática, equidad territorial y bienestar social.
El acuerdo publicado en el DOF deja así una ruta institucional para vincular ciencia, territorio y política pública en regiones donde la presión ambiental, la inseguridad alimentaria, la vulnerabilidad hídrica y la desigualdad tecnológica forman parte del diagnóstico oficial.
Descargue aquí el Acuerdo:



