PUBLICADO: junio 25, 2026 | 10:25 am

IMSS fortalece diagnóstico por imagen con 42 tomógrafos de última generación en 40 hospitales

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El IMSS fortalece diagnóstico por imagen con la instalación de 42 tomógrafos de gama ultra alta en 40 hospitales de 19 estados de México.
IMSS fortalece diagnóstico por imagen con 42 tomógrafos de última generación en 40 hospitales

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El Instituto Mexicano del Seguro Social avanza en una modernización de sus servicios médicos mediante la incorporación de tecnología de última generación para diagnóstico por imagen. La estrategia, presentada por el director general del IMSS, Zoé Robledo, contempla la instalación, a la fecha, de 42 tomógrafos de gama ultra alta en 40 hospitales distribuidos en 19 entidades del país.

Durante la conferencia de prensa encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, Robledo señaló que esta renovación representa un salto tecnológico para el Instituto, al sustituir equipos que llegaron al final de su vida útil y fortalecer la calidad del servicio médico en distintos niveles de atención.

“Un tomógrafo sigue siendo un tomógrafo, pero no son iguales a los que se tenían”, afirmó el funcionario, al explicar que la nueva plataforma tecnológica no solo incrementa la capacidad operativa, sino que también modifica la oportunidad y precisión con la que se realizan estudios esenciales para la toma de decisiones clínicas.

Equipos Revolution Apex Elite con inteligencia artificial

Los equipos instalados corresponden al modelo Revolution Apex Elite de General Electric. Según la información presentada por el IMSS, se trata de tomógrafos capaces de realizar 256 cortes por estudio e integrar herramientas de inteligencia artificial, lo que permite generar imágenes de mayor precisión en menor tiempo.

La incorporación de esta tecnología tiene implicaciones relevantes para áreas clínicas que dependen de diagnósticos rápidos y confiables. En particular, el IMSS destacó su utilidad para Urgencias, Oncología, Neurología, Traumatología y Medicina Interna, servicios en los que la tomografía computarizada es una herramienta crítica para definir conductas terapéuticas, priorizar pacientes y reducir incertidumbre diagnóstica.

El Instituto también resaltó que los nuevos equipos reducen la exposición a radiación para los pacientes. Este punto es especialmente importante en un contexto de alta demanda de imagenología, en el que la optimización de dosis debe combinarse con calidad diagnóstica y eficiencia operativa.

Menor tiempo de exposición y mayor capacidad diaria

Uno de los cambios operativos más relevantes está en la reducción del tiempo de exposición durante el estudio. Antes de esta modernización, los estudios tomográficos tomaban entre cinco y seis minutos en su fase de exposición. Con los nuevos equipos, ese tiempo se reduce a aproximadamente 15 segundos.

Esta disminución tiene efectos directos en la productividad del servicio. De acuerdo con Zoé Robledo, la capacidad diaria pasó de un promedio de 20 a 25 estudios a cerca de 50 estudios por día. En términos prácticos, la modernización permite duplicar el volumen de atención, lo que puede contribuir a disminuir listas de espera, agilizar diagnósticos y mejorar la continuidad del proceso asistencial.

Para los administradores hospitalarios, este dato es central. La inversión en tecnología diagnóstica no solo debe evaluarse por la sofisticación del equipo, sino por su impacto en tiempos de atención, ocupación de agendas, uso de recurso humano, necesidad de subrogación y oportunidad clínica. Un tomógrafo con mayor velocidad y mejor resolución puede modificar la dinámica de servicios críticos, especialmente cuando existe alta presión en urgencias o en patologías tiempo-dependientes.

Impacto en urgencias, oncología, neurología y traumatología

La tomografía computarizada es una tecnología transversal para múltiples rutas clínicas. En el caso del IMSS, los nuevos equipos buscan mejorar la respuesta en padecimientos como infartos cerebrales, tumores, fracturas, hemorragias internas y diversos tipos de cáncer.

En neurología, la oportunidad diagnóstica puede ser determinante para la identificación de eventos cerebrovasculares y hemorragias. En oncología, la calidad de imagen y la disponibilidad de estudios permiten apoyar procesos de detección, estadificación, seguimiento y evaluación de respuesta. En traumatología y urgencias, la reducción de tiempos puede favorecer decisiones rápidas en pacientes con lesiones complejas o sospecha de sangrado interno.

El fortalecimiento de Medicina Interna también es relevante, pues muchas condiciones clínicas requieren imagenología para orientar diagnósticos diferenciales, confirmar complicaciones o descartar causas graves. En ese sentido, la ampliación de capacidad no se limita a un servicio aislado, sino que puede impactar la operación integral de hospitales regionales y de zona.

Tecnología avanzada más allá de la alta especialidad

Zoé Robledo subrayó que esta modernización rompe con el paradigma de que la tecnología diagnóstica de alta gama debe concentrarse exclusivamente en hospitales de alta especialidad. La instalación de tomógrafos en hospitales regionales y de zona amplía el acceso a estudios complejos en espacios donde previamente podía ser necesario trasladar pacientes o recurrir a servicios subrogados.

Este punto tiene implicaciones de red. Cuando un hospital cuenta con capacidad diagnóstica resolutiva, puede disminuir traslados innecesarios, reducir tiempos de referencia, contener costos asociados a servicios externos y mejorar la oportunidad de atención. Para los pacientes, esto puede traducirse en diagnósticos más cercanos, menor carga logística y mayor continuidad en su proceso asistencial.

La estrategia también puede fortalecer la autosuficiencia institucional en imagenología. Según el IMSS, la ampliación de capacidad contribuye a disminuir la subrogación de servicios, un componente relevante para la planeación financiera y operativa del Instituto.

Compra consolidada y acceso directo a fabricantes

La adquisición de estos equipos se realizó mediante un proceso de compra consolidada, descrito por el IMSS como el más grande en la historia del Instituto en materia de imagenología. De acuerdo con Robledo, el proceso fue facilitado por reformas a la Ley de Adquisiciones que permitieron la compra directa a fabricantes, sin intermediarios.

“De esa manera accedimos a la última gama”, afirmó el director general del IMSS.

Desde una lectura institucional, este mecanismo de adquisición busca vincular modernización tecnológica con eficiencia en compra pública. La información disponible no detalla el valor de la adquisición ni el listado de hospitales beneficiados, pero sí plantea que la renovación hace parte de una estrategia más amplia para sustituir equipos obsoletos y fortalecer servicios médicos mediante tecnología diagnóstica avanzada.

Una modernización con impacto clínico y operativo

La instalación de 42 tomógrafos en 40 hospitales de 19 estados representa una intervención relevante para la capacidad diagnóstica del IMSS. Su impacto deberá observarse en variables como tiempos de espera, volumen de estudios realizados, reducción de traslados, menor subrogación y oportunidad diagnóstica en patologías críticas.

Para el sector salud, el anuncio confirma una tendencia central: la modernización tecnológica en imagenología no solo se mide por número de equipos instalados, sino por su capacidad de integrarse a las rutas clínicas, mejorar la gestión hospitalaria y contribuir a decisiones médicas más oportunas.

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