La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó su Informe Anual 2025 con un balance que combina avances en eliminación de enfermedades, atención primaria, salud digital y acceso a vacunas, con alertas por el regreso de la transmisión del sarampión en la región y la persistencia de amenazas como dengue, fiebre amarilla y virus Oropouche. El documento muestra una región con capacidad de respuesta, pero todavía bajo presión por brotes, desigualdades y limitaciones financieras.
En su Informe Anual 2025, titulado Impulsando la innovación, generando impacto, en el que resume los principales resultados de su cooperación técnica en las Américas. El documento destaca avances en seguridad sanitaria, eliminación de enfermedades, transformación digital y fortalecimiento de los sistemas de salud, en medio de un contexto internacional marcado por la reducción de fondos para salud.
Así mismo, durante el 2025 los países de la región lograron sostener acciones clave en salud pública gracias a la cooperación regional, la vigilancia epidemiológica y la implementación de modelos de atención más integrados.
“El año 2025 puso a prueba la resiliencia de los sistemas de salud y la cooperación internacional”, afirmó el Dr. Jarbas Barbosa, director de la OPS. “En un contexto de reducción de fondos para la salud internacional, la Organización Panamericana de la Salud demostró una vez más lo que ha demostrado durante más de 120 años: su capacidad para adaptarse, brindar servicios y promover la salud para todos en las Américas”.
La OPS destacó avances en malaria, VIH, hipertensión y atención primaria
Entre los principales hitos del año, la OPS señaló que Surinam se convirtió en el primer país de la cuenca amazónica certificado como libre de malaria, con lo que la región llegó a 20 países libres de esta enfermedad. El dato representa uno de los logros más relevantes del informe, por su impacto en salud pública y por tratarse de una zona históricamente afectada por enfermedades transmitidas por vectores.
El organismo también informó que Brasil eliminó la transmisión maternoinfantil del VIH, un resultado que refuerza el posicionamiento de las Américas en la eliminación de enfermedades transmisibles prevenibles mediante intervenciones oportunas en salud materna y perinatal.
En enfermedades no transmisibles, la OPS destacó la expansión de la iniciativa Better Care for NCDs, especialmente a través de la Iniciativa CORAZONES. Según el informe, más de 10.000 centros de atención primaria de salud en 28 países implementaron este modelo de atención estandarizada para hipertensión, beneficiando a más de 6 millones de personas.
Este avance muestra que la atención primaria siguió siendo uno de los pilares de la respuesta regional. En esa línea, Chile, Panamá y Paraguay se sumaron a la Alianza para la Atención Primaria de Salud en las Américas, una estrategia que busca fortalecer los sistemas de salud y movilizar inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco Mundial para ampliar servicios.
Salud digital y compras regionales ganaron peso en la estrategia sanitaria
La transformación digital también ocupó un lugar central en el balance de 2025. La OPS informó que 22 países se unieron a la Red Global de Certificación de Salud Digital, lo que permite emitir certificados de vacunación digitales seguros y facilita la interoperabilidad entre países.
Además, siete países implementaron la Plataforma de Telesalud Integral, una herramienta orientada a ampliar el acceso a especialistas en zonas remotas. El dato refleja cómo la región comenzó a consolidar soluciones digitales no solo para registro y certificación, sino también para ampliar cobertura y mejorar acceso a servicios especializados.
Otro de los puntos fuertes del informe fue el desempeño de los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS. Durante 2025, estos mecanismos adquirieron más de 900 millones de dólares en vacunas, tecnologías y suministros sanitarios. También distribuyeron 234 millones de dosis de vacunas a 33 Estados Miembros y ampliaron su alcance a medicamentos de alto costo para cáncer y enfermedades raras, con ahorros importantes para los países.
A esto se sumó un acuerdo firmado en enero de 2025 entre el Gobierno de Argentina, Sinergium Biotech, Pfizer y la OPS para impulsar la producción regional de la vacuna neumocócica PCV20. Para la OPS, este acuerdo fortaleció la capacidad regional de fabricación y ofreció a los países una opción a precio más asequible.
El sarampión marcó el principal retroceso sanitario de la región
Aunque el informe tiene un tono de avance institucional, la OPS también advirtió sobre retrocesos importantes. El más grave fue la pérdida del estatus de eliminación del sarampión en la Región de las Américas, luego del restablecimiento de la transmisión en Canadá.
De acuerdo con el documento, en 2025 se notificaron más de 14.000 casos confirmados y 30 fallecimientos en 13 países. La OPS subrayó que el impacto fue desproporcionado en poblaciones indígenas, lo que volvió a poner en evidencia brechas persistentes en cobertura de vacunación, vigilancia epidemiológica y respuesta oportuna a brotes.
Este punto cambia el tono del informe y recuerda que los avances en eliminación de enfermedades no son irreversibles. La reaparición del sarampión en la región obliga a sostener coberturas altas de vacunación y sistemas de vigilancia más estrictos, especialmente en territorios con barreras de acceso.
La vigilancia regional detectó 157 eventos de salud pública en las Américas
En seguridad sanitaria, la OPS informó que su sistema regional de vigilancia analizó 2,1 millones de señales relacionadas con posibles amenazas para la salud. A partir de ese monitoreo, la organización detectó 157 eventos de salud pública en las Américas.
El organismo también apoyó a los países en la respuesta a brotes de fiebre amarilla, dengue y virus Oropouche, además de emergencias por desastres naturales, como el huracán Melissa en el Caribe.
“La seguridad sanitaria está en nuestro ADN”, afirmó Barbosa. “La OPS se creó para compartir información, basarse en la transparencia y proporcionar una plataforma donde los países puedan unirse para coordinar mejor sus esfuerzos comunes para contener brotes y epidemias”.
La frase resume uno de los mensajes más fuertes del informe: la seguridad sanitaria regional depende de la capacidad de compartir información a tiempo, coordinar respuestas y sostener cooperación técnica ante amenazas que cruzan fronteras.
La OPS movilizó 552 millones de dólares y amplió alianzas en la región
El informe también entregó un dato clave sobre financiación. La OPS movilizó 552 millones de dólares en contribuciones voluntarias durante el bienio 2024-2025, con corte al 31 de diciembre de 2025. La cifra representa un aumento del 111% frente a los niveles previos a la pandemia en 2019.
Para la organización, este crecimiento refleja una mayor diversificación de fuentes de financiamiento y una expansión de alianzas en la región. En palabras del director del organismo: “Hemos diversificado nuestras fuentes de financiación, ampliado nuestras alianzas y demostrado que podemos brindar cooperación técnica de alta calidad con mayor eficiencia”.
El Informe Anual 2025 deja así un balance mixto, pero claro. La región avanzó en eliminación de enfermedades, control de hipertensión, salud digital, acceso a vacunas y producción regional. Sin embargo, también enfrentó un retroceso importante con el sarampión y mantuvo una alta presión por brotes y amenazas emergentes. Para la OPS, el mensaje de fondo es que la resiliencia sanitaria en las Américas no depende solo de reaccionar a las crisis, sino de sostener cooperación, vigilancia e inversión de manera permanente.




