En el marco de la Digital Health Week 2025, representantes del sector salud reconocieron el liderazgo del Gobierno de México en la digitalización del sistema nacional de salud. La Estrategia Nacional de Salud 2024–2030 coloca la tecnología como un eje esencial para garantizar la equidad, la eficiencia y la cobertura universal, promoviendo un modelo más interconectado, inclusivo y centrado en las personas.
La Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD), Transform Health México, la Academia Nacional de Medicina, el Colegio de Ingenieros Biomédicos, la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y diversas organizaciones de la sociedad civil reconocieron el impulso del Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para situar la transformación digital como pilar de la política sanitaria.
“El liderazgo mostrado por el Gobierno de México al colocar la salud digital en el centro de su Estrategia Nacional marca un antes y un después. La interoperabilidad y el acceso equitativo a tecnologías de salud son la base para construir un sistema más justo, eficiente y centrado en las personas”, destacó Héctor Valle, presidente ejecutivo de FUNSALUD.
Este reconocimiento se enmarca en una visión de largo plazo: consolidar un sistema que integre a los distintos subsistemas de atención, mejore la planeación sanitaria y garantice continuidad en el cuidado a lo largo de toda la red pública.
¿Qué papel juega la Digital Health Week 2025 en la consolidación del ecosistema digital de salud?
La Digital Health Week 2025 (DHW 2025), celebrada del 3 al 14 de noviembre, se consolida como un espacio global de cooperación y diálogo entre gobiernos, academia, sociedad civil, sector privado y organismos internacionales. Esta conmemoración busca visibilizar los avances y desafíos que presenta la digitalización de la salud, con el propósito de avanzar hacia la Cobertura Sanitaria Universal (CSU) y reducir las brechas en el acceso a la atención médica.
México participa activamente en esta iniciativa internacional, promoviendo la inscripción de instituciones públicas, privadas y comunitarias para registrar sus actividades y experiencias en el portal https://dhw-mexico-hub.lovable.app/. Esta plataforma permite articular las acciones locales en torno a una agenda compartida hacia un sistema de salud más conectado, inclusivo y sostenible.
Durante la DHW 2025, los actores del sector destacan que el uso responsable y ético de las tecnologías digitales puede acelerar el acceso equitativo a los servicios de salud. Como señaló Gustavo Ross Quaas, líder de Transform Health México, “la salud digital no es solo una herramienta tecnológica; es una vía para garantizar justicia social y resiliencia en el sistema sanitario. La colaboración entre sectores será clave para asegurar que nadie quede atrás en esta transformación.”
La OMS y la OPS coinciden con esta visión, subrayando que la salud digital no debe entenderse como una innovación aislada, sino como un instrumento estructural para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), mejorar la eficiencia de los sistemas y fortalecer la respuesta ante emergencias sanitarias.
Interoperabilidad y equidad: bases del nuevo modelo sanitario mexicano
La Estrategia Nacional de Salud 2024–2030 marca un cambio estructural en la organización del sistema mexicano. Su propósito es lograr la interoperabilidad entre los principales subsistemas: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el programa IMSS-Bienestar.
Actualmente, cada institución opera de manera independiente: el IMSS utiliza el sistema SUIS, el ISSSTE el PSSS, y el IMSS-Bienestar emplea plataformas estatales heterogéneas. Este funcionamiento en silos genera duplicidades en la atención, fragmentación en los datos y dificultades en la continuidad del cuidado.
Para resolverlo, a partir de enero de 2026 comenzará el registro al Sistema de Salud Nacional, con el objetivo de que los derechohabientes del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar puedan recibir atención en cualquiera de las instituciones, sin restricciones de afiliación. Para 2027, se prevé implementar un esquema unificado que permita atender la mayoría de las enfermedades sin importar el subsistema de origen.
Este avance requerirá la adopción de estándares internacionales como Fast Healthcare Interoperability Resources (FHIR) y Health Level Seven (HL7), garantizando interoperabilidad técnica, trazabilidad de la información clínica, fortalecimiento de la ciberseguridad hospitalaria y protección de los datos personales. Además, se contempla la capacitación del personal de salud en competencias digitales y la modernización de la infraestructura tecnológica hospitalaria.
Gobernanza de datos y sostenibilidad digital: desafíos del nuevo paradigma
Uno de los componentes estratégicos de la Estrategia Nacional de Salud 2024–2030 es la gobernanza de datos sanitarios. La consolidación de un sistema interconectado requiere definir reglas claras sobre la recolección, almacenamiento, uso y análisis de la información en salud, bajo criterios de transparencia, ética y protección de derechos.
Según FUNSALUD, la gobernanza digital fortalecerá la capacidad del Estado para planificar, monitorear y evaluar las políticas sanitarias con base en datos en tiempo real. Asimismo, permitirá generar indicadores de desempeño y construir un registro clínico nacional que mejore la continuidad del cuidado.
El componente de equidad también adquiere centralidad. La digitalización no se concibe únicamente como un proceso tecnológico, sino como una herramienta de justicia social. Se busca garantizar que todas las personas, independientemente de su región o nivel socioeconómico, accedan a servicios de salud digitales de calidad. Este enfoque responde al mandato de la Agenda de Salud Digital de las Américas 2023–2030 de la OPS, que promueve la reducción de brechas territoriales y la inclusión digital.
La sostenibilidad del modelo dependerá de mantener una inversión sostenida en infraestructura, conectividad y formación profesional. La participación de instituciones académicas como la Facultad de Medicina de la UNAM y del Colegio de Ingenieros Biomédicos será clave para fortalecer la capacidad técnica nacional y promover soluciones basadas en evidencia.
Perspectivas: hacia un sector salud conectado, inclusivo y resiliente
El consenso entre los representantes del sector es claro: México ha dado un paso decisivo hacia la modernización de su sistema sanitario. Sin embargo, el éxito de la Estrategia Nacional de Salud 2024–2030 dependerá de la continuidad institucional, la coordinación intersectorial y la capacidad de integrar los distintos niveles de atención bajo un mismo estándar digital.
En la práctica, el objetivo es construir un ecosistema en el que los pacientes puedan acceder a servicios médicos en cualquier institución, con un expediente clínico digital único, interoperable y protegido. Este modelo permitirá reducir costos administrativos, evitar duplicidades diagnósticas y mejorar los resultados en salud mediante decisiones clínicas informadas por datos.
En el plano internacional, México se posiciona como referente regional en salud digital, al combinar políticas de inclusión social con innovación tecnológica. Su experiencia puede servir como modelo para otros países latinoamericanos que buscan avanzar hacia sistemas más integrados, sostenibles y centrados en las personas.
El proceso de digitalización sanitaria, si se ejecuta con una visión de largo plazo, podría transformar no solo la gestión hospitalaria, sino también la gobernanza del sistema en su conjunto. En palabras de FUNSALUD, la interoperabilidad, la capacitación del personal y la protección de los datos son los pilares sobre los que se edificará el sistema de salud del futuro en México.
