El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alertó sobre la circulación de anuncios falsos en redes sociales que ofrecen supuestas afiliaciones a la institución mediante pagos a terceros. La advertencia, realizada por el director general del Seguro Social, Zoé Robledo, pone el foco en una práctica que aprovecha la necesidad de cobertura de personas que trabajan por cuenta propia o que buscan acceder a los beneficios de la seguridad social por vías no oficiales.
De acuerdo con la entidad, estas publicaciones ofrecen afiliaciones mediante pagos inusualmente bajos, que van de 200 a 650 pesos. Además, algunas recurren a modelos piramidales en los que se promete una reducción de costos si se incorporan más personas al supuesto esquema de afiliación.
La relevancia sectorial de la alerta está en que el riesgo no termina en la pérdida económica para quien paga a un intermediario. Según el IMSS, las empresas involucradas no existen y simulan relaciones laborales para registrar de forma indebida a personas que buscan acceder a la seguridad social. En términos prácticos, esto puede generar una falsa percepción de aseguramiento: el usuario cree estar protegido, pero su registro depende de una relación laboral inexistente y puede ser cancelado cuando la institución detecta la irregularidad.
¿Cómo afecta al fraude al sector salud?
El IMSS fue explícito en el efecto de estas prácticas: cuando identifica este tipo de registros, las afiliaciones son canceladas de inmediato y los supuestos asegurados dejan de contar con cobertura. La frase utilizada por Zoé Robledo —“No desaparecen empleos, desaparecen fraudes”— resume la posición institucional frente a estos casos.
Para el sector salud, esta precisión es importante. La cancelación de afiliaciones irregulares no debe leerse únicamente como un proceso administrativo. También puede implicar interrupciones en el acceso a servicios, incertidumbre para las personas y una mayor carga de aclaraciones en los canales institucionales. Aunque el comunicado no detalla casos específicos ni cifras de personas afectadas, sí advierte que quienes aceptan estas ofertas pueden verse involucrados en conductas irregulares sin saberlo y perder su dinero.
El punto de fondo es que la afiliación al sistema de seguridad social no puede depender de gestores informales, intermediarios o supuestas empresas que simulan vínculos laborales. En un sistema donde la cobertura es la puerta de entrada a servicios y prestaciones, la regularidad del registro es un componente esencial de protección.
Personas Trabajadoras Independientes: la vía formal que busca cerrar espacio a intermediarios
Frente a estas afiliaciones falsas, el IMSS recordó que las personas que laboran por cuenta propia cuentan con una alternativa legal, segura y directa: el esquema de Personas Trabajadoras Independientes. Según el Instituto, esta modalidad permite la incorporación al Seguro Social sin necesidad de intermediarios, gestores o terceros, y sin poner en riesgo el dinero ni la seguridad de quienes buscan afiliarse.
El IMSS señala que este esquema mantiene una tendencia de crecimiento sostenida y actualmente suma cerca de medio millón de trabajadores por cuenta propia incorporados al Seguro Social. Este dato es relevante porque muestra que existe una demanda real de aseguramiento entre personas independientes, un segmento que puede ser especialmente vulnerable a mensajes engañosos cuando desconoce los canales oficiales o percibe barreras para formalizar su afiliación.
Desde una lectura sectorial, la alerta del IMSS no se limita a desmentir anuncios fraudulentos. También funciona como una defensa del canal formal de afiliación para trabajadores independientes. En otras palabras, el Instituto busca evitar que la necesidad legítima de cobertura sea capturada por intermediarios que ofrecen accesos rápidos, baratos y fuera de las vías institucionales.
Riesgos para el sistema: simulación laboral, registros irregulares y desinformación digital
La advertencia del IMSS permite identificar tres riesgos para el sistema de salud y seguridad social. El primero es la simulación laboral. La entidad señala que las empresas utilizadas en estos esquemas no existen y que se crean registros indebidos a partir de relaciones laborales ficticias. Esto afecta la integridad del padrón y obliga a reforzar mecanismos de verificación.
El segundo riesgo es la pérdida de continuidad de cobertura. Una persona que paga por una afiliación falsa puede asumir que tiene protección, pero al detectarse la irregularidad queda sin cobertura. Para los usuarios, esto representa una vulnerabilidad concreta, especialmente si la afiliación se busca para acceder a servicios de salud o prestaciones de seguridad social.
El tercer riesgo es la desinformación digital. Las redes sociales se convierten en el canal para promover ofertas que aparentan formalidad, reducen artificialmente el costo de la afiliación y usan incentivos piramidales para ampliar su alcance. Para el sector salud, este punto exige fortalecer la comunicación pública: no basta con tener esquemas oficiales disponibles; también es necesario que la población los identifique con claridad y distinga entre canales institucionales y ofertas fraudulentas.
El Instituto informó que pondrá en marcha una campaña informativa para advertir a la población sobre estos fraudes y reforzar el conocimiento de las vías oficiales de afiliación. El objetivo es proteger a los trabajadores y evitar prácticas que afectan al sistema de seguridad social.
Esta campaña será relevante en la medida en que logre explicar, con lenguaje claro, quiénes pueden incorporarse al esquema de Personas Trabajadoras Independientes, cómo hacerlo por canales oficiales y por qué no deben realizarse pagos a terceros que prometen afiliaciones al IMSS.
