El Gobierno de México realizó el cierre nacional de las Jornadas de Salud de la estrategia Vive saludable, vive feliz, una iniciativa orientada a fortalecer la prevención y el bienestar de niñas y niños en edad escolar. De acuerdo con la información oficial, durante el ciclo escolar 2025-2026 fueron valorados 10.8 millones de estudiantes de primaria, lo que posiciona a esta estrategia como la mayor iniciativa de salud escolar realizada en el país.
El evento de cierre se llevó a cabo en la escuela primaria Benito Juárez, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc, y contó con la participación del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo; el secretario de Salud, David Kershenobich; el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto; la titular del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, Rocío García Pérez; y la directora general de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores González.
La estrategia fue presentada como una intervención interinstitucional que busca integrar el derecho a la educación y el derecho a la salud. En esa línea, Mario Delgado señaló que el objetivo es formar a “la generación más fuerte, más feliz y más saludable en la historia de México”, a partir de hábitos saludables promovidos desde la escuela.
Prevención, detección y seguimiento: el eje sanitario de la estrategia en las jornadas de salud
El secretario de Salud, David Kershenobich, destacó que Vive saludable, vive feliz coloca la prevención como eje de la política pública en salud. Según explicó, el propósito no es únicamente atender la enfermedad, sino prevenirla desde etapas tempranas mediante alimentación balanceada, actividad física y vacunación.
Esta orientación preventiva tiene implicaciones relevantes para el sistema de salud. La escuela se convierte en un punto de contacto para identificar riesgos, generar información de base y activar rutas de seguimiento. En el caso de niñas y niños, las acciones de salud escolar pueden facilitar la detección temprana de problemas visuales, nutricionales, bucales o de otros riesgos que impactan el desarrollo, el aprendizaje y la calidad de vida.
El mensaje institucional también incluyó un llamado a madres, padres y tutores para revisar la hoja de resultados enviada a las familias. Este documento incluye recomendaciones para dar seguimiento a la salud de las y los estudiantes, así como indicaciones para acceder a lentes gratuitos en los casos en que fueron requeridos.
Primer registro nacional de valoración integral en estudiantes de primaria
Uno de los datos más relevantes del balance fue señalado por Zoé Robledo: por primera vez, el Gobierno de México cuenta con un registro nacional de estas características, derivado de la valoración integral de 10.8 millones de estudiantes de primaria.
Este registro permitirá orientar acciones preventivas, mejorar la detección oportuna de enfermedades y facilitar el seguimiento personalizado en unidades de salud. Para el sistema sanitario, disponer de información nacional sobre condiciones de salud escolar puede convertirse en una herramienta para planear intervenciones, priorizar riesgos y diseñar respuestas más focalizadas.
Robledo destacó la coordinación entre la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud, el SNDIF, organismos internacionales como UNICEF, personal de Enfermería, docentes y familias. Además, señaló que la continuidad del esfuerzo incluirá mecanismos para llevar a niñas y niños que lo necesiten a los centros de salud.
Desde una perspectiva de gestión, este componente es central: la detección escolar solo genera impacto si se conecta con atención efectiva, seguimiento clínico y participación de las familias. La estrategia, por tanto, no termina en la valoración inicial; su efectividad dependerá de la capacidad institucional para convertir los hallazgos en acciones sostenidas.
Salud bucal, visual y nutricional en la comunidad escolar
La directora de la Escuela Primaria Benito Juárez, Cosette Emmanuelle Vivanda Ibarra, señaló que la estrategia fortaleció la atención preventiva en la comunidad escolar mediante revisiones de salud bucal, visual y nutricional. Los resultados permitieron canalizar a estudiantes para recibir atención médica oportuna y, cuando fue necesario, acceder a lentes gratuitos.
Este enfoque integral reconoce que el bienestar escolar no depende únicamente de la ausencia de enfermedad. Problemas visuales no corregidos, alteraciones nutricionales o condiciones bucales sin atención pueden afectar el desempeño académico, la asistencia escolar y el desarrollo infantil. En ese sentido, la valoración preventiva dentro de la escuela permite acercar servicios y recomendaciones a poblaciones que, de otro modo, podrían tardar más tiempo en ingresar al sistema de atención.
La titular del SNDIF, Rocío García, pidió a niñas y niños mantener los hábitos saludables aprendidos durante el año de trabajo con la estrategia. También reconoció el papel de profesores, madres y padres de familia en la modificación de hábitos alimentarios y destacó la participación de los sistemas estatales y municipales.
¿Qué papel tiene la alimentación en la continuidad de Vive saludable, vive feliz?
El componente alimentario también fue abordado durante el cierre nacional. María Luisa Albores González, directora general de Alimentación para el Bienestar, señaló que el gobierno federal impulsa el campo mexicano para mejorar el acceso a alimentos básicos, con énfasis en el frijol.
Según la funcionaria, se desarrolla un programa para llevar bolsas de un kilo de frijoles a las familias mexicanas a un precio accesible. La medida busca incentivar el consumo de este alimento, que contiene proteínas, vitaminas y minerales. Albores indicó que mientras en 1980 una persona en México consumía 16 kilos de frijol al año, en 2024 el consumo disminuyó a un rango de 7 a 7.7 kilos.
La inclusión de este punto dentro de la estrategia refuerza la conexión entre salud escolar, alimentación y entorno familiar. Para que las recomendaciones preventivas se mantengan en el tiempo, requieren condiciones que faciliten decisiones saludables en los hogares.
¿Cuál es el reto después de atender a 10.8 millones de estudiantes?
El cierre nacional de las Jornadas de Salud deja una cifra de cobertura significativa: 10.8 millones de niñas y niños valorados durante el ciclo escolar 2025-2026. Sin embargo, el siguiente desafío será transformar esa información en seguimiento efectivo, atención oportuna y continuidad de hábitos saludables.
Mario Delgado informó que, en coordinación con autoridades del sector salud, se realizará una evaluación de los resultados de Vive saludable, vive feliz para definir las siguientes acciones. Esta etapa será clave para determinar qué hallazgos requieren intervención prioritaria, cómo se articularán las unidades de salud con las escuelas y qué mecanismos permitirán monitorear los avances.
Para médicos, administradores de servicios, equipos de salud pública y autoridades educativas, la estrategia ofrece una lectura operativa relevante: la salud escolar puede funcionar como puerta de entrada para prevención, diagnóstico temprano y educación sanitaria. Su sostenibilidad dependerá de la coordinación interinstitucional, la participación familiar y la capacidad de mantener el seguimiento más allá de la jornada inicial.



