El Hospital Juárez del Centro avanza en el fortalecimiento de las competencias del talento humano en salud mediante una capacitación especializada en farmacología y farmacovigilancia, dos áreas críticas para el uso seguro, racional y efectivo de los medicamentos en los entornos clínicos.
La institución llevará a cabo el Segundo Curso de Farmacología y Farmacovigilancia los días 28, 29 y 30 de julio de 2026, en horario de 8:00 a 15:00 horas, de manera presencial. La actividad será gratuita y está orientada a profesionales que intervienen directa o indirectamente en el ciclo de uso de los medicamentos, desde la prescripción hasta la administración, seguimiento y vigilancia de posibles eventos adversos.
De acuerdo con María Guadalupe García Sánchez, responsable del Centro Institucional de Farmacovigilancia y gestora de Calidad en Enfermería del Hospital Juárez del Centro, la innovación en medicamentos exige personal de salud permanentemente actualizado, con conocimientos y herramientas suficientes para orientar a los pacientes, identificar riesgos y promover tratamientos seguros.
Innovación en medicamentos exige talento humano actualizado
La incorporación de nuevos tratamientos, el uso de terapias cada vez más específicas y la complejidad de los pacientes atendidos en los servicios de salud hacen indispensable que los equipos clínicos mantengan una formación continua en farmacología. No se trata únicamente de conocer los principios activos o las indicaciones terapéuticas, sino de comprender los riesgos, interacciones, efectos adversos, condiciones de administración y variables clínicas que pueden modificar la respuesta a un tratamiento.
En esa línea, el Hospital Juárez del Centro plantea esta capacitación como una herramienta para reforzar la toma de decisiones clínicas y fortalecer la comunicación con los pacientes. La información confiable sobre medicamentos es un componente central para mejorar la adherencia terapéutica, prevenir errores y contribuir a una atención más segura.
La farmacovigilancia, por su parte, permite identificar, notificar y analizar eventos adversos asociados al uso de medicamentos. Su incorporación en la práctica diaria es clave para construir una cultura institucional orientada a la prevención del daño, el aprendizaje continuo y la protección de los pacientes.
Curso gratuito para profesionales vinculados al uso de medicamentos
Uno de los elementos destacados por la institución es que el curso será totalmente gratuito, lo que amplía la posibilidad de acceso para distintos perfiles del sector salud. La convocatoria está dirigida a personal médico, de enfermería, químicos, laboratoristas, pasantes, estudiantes y otros profesionales involucrados en procesos de prescripción, preparación, administración y vigilancia de medicamentos.
La diversidad de perfiles convocados responde a la naturaleza multidisciplinaria del uso de medicamentos en los servicios de salud. En la práctica asistencial, la seguridad farmacológica no depende de un solo actor. Requiere coordinación entre quienes indican los tratamientos, quienes los preparan, quienes los administran, quienes monitorean la respuesta clínica y quienes registran o notifican eventos adversos.
Este enfoque resulta especialmente relevante en instituciones hospitalarias, donde la complejidad de los pacientes, la presencia de comorbilidades, la polifarmacia y la necesidad de tratamientos especializados elevan el riesgo de interacciones y errores asociados al uso de medicamentos.
Temas centrales: de la farmacocinética a la seguridad en la administración
Durante las jornadas académicas se abordarán contenidos relacionados con la evolución de la farmacología, la farmacocinética, la farmacodinamia, las interacciones farmacológicas y la polifarmacia. Estos temas permiten comprender cómo los medicamentos actúan en el organismo, cómo son absorbidos, distribuidos, metabolizados y eliminados, y qué factores pueden alterar su efectividad o seguridad.
El programa también incluirá farmacovigilancia, notificación de eventos adversos, seguridad en la administración de medicamentos y uso adecuado de antibióticos y antimicrobianos. Este último componente adquiere especial importancia por su relación con el uso racional de terapias antimicrobianas y la necesidad de evitar prácticas que comprometan la efectividad de los tratamientos.
Asimismo, se tratarán áreas clínicas específicas como farmacología en anestesia, insuficiencia cardiaca, dolor e inflamación, así como el manejo de hipoglucemiantes e insulina. Estos contenidos permiten conectar la actualización teórica con escenarios frecuentes de atención, donde las decisiones farmacológicas tienen impacto directo en la seguridad y evolución de los pacientes.
Actividades teórico-prácticas para transferir conocimiento a las unidades médicas
El curso será desarrollado por especialistas con experiencia en investigación, docencia y práctica clínica, quienes compartirán conocimientos actualizados y herramientas aplicables a diferentes entornos de atención médica.
La modalidad presencial incluirá actividades teórico-prácticas, diseñadas para favorecer la transferencia del conocimiento hacia las unidades médicas. Esta orientación es relevante porque la capacitación en farmacología y farmacovigilancia no debe quedarse en el ámbito académico, sino reflejarse en mejores prácticas asistenciales, notificación oportuna de riesgos, administración segura de medicamentos y fortalecimiento de los procesos institucionales.
El propósito final es consolidar una cultura de seguridad, mejorar la calidad de la atención y proteger a los pacientes frente a riesgos prevenibles asociados al uso de medicamentos.
Una apuesta institucional por la calidad y la seguridad del paciente
Con el Segundo Curso de Farmacología y Farmacovigilancia, el Hospital Juárez del Centro refuerza una línea de trabajo orientada a la actualización permanente del talento humano y al uso seguro de medicamentos. Para médicos, enfermeras, químicos, laboratoristas y estudiantes del área de la salud, la capacitación representa una oportunidad para fortalecer competencias técnicas en un campo que atraviesa todos los niveles de atención.
La iniciativa también confirma que la innovación en medicamentos no depende únicamente de la disponibilidad de nuevas terapias. Requiere profesionales formados, procesos seguros, vigilancia activa y capacidad institucional para orientar a los pacientes con información clara y confiable.



