El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cerró el ejercicio fiscal 2025 con una fuerza laboral total de 550.187 trabajadoras y trabajadores, de acuerdo con el Informe de los Servicios Personales en el Instituto Mexicano del Seguro Social 2025, publicado en el Diario Oficial de la Federación. La cifra representa un incremento de 48.112 plazas frente al cierre de 2024, cuando el Instituto reportó 502.075 plazas, lo que equivale a una variación anual de 9,58%.
El documento fue aprobado por el H. Consejo Técnico del IMSS mediante el Acuerdo ACDO.SA2.HCT.260526/154.P.DA, dictado en sesión ordinaria del 26 de mayo de 2026, en cumplimiento de la obligación establecida en el artículo 277 D de la Ley del Seguro Social. El informe corresponde al año calendario 2025, del 1 de enero al 31 de diciembre.
Según el reporte oficial, la fuerza laboral del IMSS a diciembre de 2025 estuvo integrada por 509.703 plazas presupuestarias y 40.484 plazas no presupuestarias. Con esa estructura, el Instituto otorgó servicio a más de 78 millones de derechohabientes, recaudó cuotas obrero-patronales por 49.413 millones de pesos mensuales y acumuló 588.685 millones de pesos durante el año. Además, registró 1.029.280 registros patronales, pagó pensión mensual a poco más de 5,8 millones de pensionados y ofreció servicios de guardería a 184.236 niñas y niños inscritos.
Extinto IMSS-Bienestar incidió en el crecimiento de plazas
Uno de los elementos más relevantes del informe es la transición del extinto Programa IMSS-Bienestar al Régimen Ordinario del IMSS. El documento señala que, tras el decreto firmado el 1 de julio de 2025, se realizaron los procesos correspondientes para incorporar al Régimen Ordinario al personal activo del entonces Programa IMSS-Bienestar.
El impacto de esa transición se observa en la composición de la fuerza laboral. De las 550.187 plazas reportadas para 2025, 528.083 correspondieron al régimen ordinario y 22.104 al extinto Programa IMSS-Bienestar. En el caso de las plazas presupuestarias, el total pasó de 467.428 en 2024 a 509.703 en 2025, con una variación absoluta de 42.275 plazas. Las plazas no presupuestarias aumentaron de 34.647 a 40.484, con una variación de 5.837 plazas.
El informe también indica que, con las 22.104 plazas registradas y la infraestructura del extinto Programa IMSS-Bienestar, se atendió a 11 millones de personas. Esta información permite leer la expansión laboral no solo como un aumento administrativo, sino como parte del proceso de reorganización institucional derivado de la extinción de ese programa y su incorporación al régimen ordinario del Instituto.
Personal de base y plazas médicas concentraron buena parte de la expansión
El crecimiento de la plantilla estuvo concentrado principalmente en el personal de base. De acuerdo con el DOF, la mayor parte de las contrataciones del IMSS correspondió a personal de base, incluyendo sustitutos y residentes, grupo que representó 83,51% del personal activo. Este segmento aumentó en 38.727 plazas ocupadas frente a 2024.
Solo en el tipo de contratación de base se registró un incremento de 37.065 plazas, entre ellas categorías médicas, de enfermería y paramédicas. A esto se sumaron 3.833 plazas de confianza, considerando también lo correspondiente al extinto Programa IMSS-Bienestar.
El componente médico también aparece como un eje central del informe. En 2025, el IMSS reportó la captación de 9.615 médicos especialistas mediante el evento de reclutamiento y contratación de médicos egresados de la residencia del Instituto y de otras instituciones. Además, registró el ingreso de 6.522 médicos residentes al primer grado de residencia.
El 68% de las plazas presupuestarias correspondió a servicios médicos
La composición de las plazas presupuestarias muestra el peso de las áreas asistenciales dentro del IMSS. Según el informe, 68% de las 509.703 plazas presupuestarias correspondió a servicios médicos. Dentro de este grupo se reportaron 139.106 plazas de enfermería, 92.410 plazas médicas, 89.874 de personal paramédico y 24.229 médicos residentes, entre otras categorías.
La Dirección de Prestaciones Médicas concentró 446.821 plazas presupuestarias, equivalentes al 87,66% del total de plazas presupuestarias del Instituto. Esta dirección agrupó la mayor parte del personal vinculado a la prestación directa de servicios de salud.
Al interior de la Dirección de Prestaciones Médicas, el Segundo Nivel de Atención concentró 238.960 plazas, equivalentes al 53,48% de esa dirección. Las Unidades de Medicina Familiar registraron 112.374 plazas, equivalentes al 25,15%, mientras que las Unidades Médicas de Alta Especialidad sumaron 54.345 plazas, correspondientes al 12,16%.
El informe precisa que el fortalecimiento de la plantilla permitió brindar servicios de salud en 5.308 Unidades de Primer Nivel, 398 Unidades de Segundo Nivel, 25 Unidades Médicas de Alta Especialidad, 1 Unidad de Control Metabólico Ambulatorio y 334 Unidades de Prestaciones Médicas.
Estrategia 2-30-100: avances diferenciados frente a las metas
El DOF vincula parte del fortalecimiento operativo con la Estrategia 2-30-100, cuyo objetivo fue incrementar la productividad institucional. La meta planteada era realizar 2 millones de cirugías, 30 millones de consultas de especialidad y 100 millones de consultas de medicina familiar, además de fortalecer la atención en las entidades donde tenía presencia el extinto Programa IMSS-Bienestar.
En los resultados reportados, el IMSS informó 103,5 millones de consultas de medicina familiar, cifra que supera la meta de 100 millones. En consultas de especialidad, el Instituto alcanzó 29,2 millones, por debajo de la meta de 30 millones. En cirugía, se realizaron aproximadamente 1,7 millones de procedimientos, frente a una meta de 2 millones.
El informe señala que la estrategia incluyó la apertura de turnos en fin de semana y la contratación de personal médico para abatir rezago. Por ello, la lectura sectorial debe ser matizada: el IMSS reportó avances relevantes en productividad asistencial, especialmente en medicina familiar, pero los resultados no fueron homogéneos frente a las tres metas planteadas.
Servicios personales ejercieron 315.298 millones de pesos
La expansión de plazas tuvo un componente presupuestal relevante. Para el ejercicio fiscal 2025, el presupuesto autorizado al Capítulo 1000 “Servicios Personales” ascendió a 276.782 millones de pesos, equivalente al 20,92% del presupuesto total del IMSS.
Durante el año, el H. Consejo Técnico autorizó incrementos presupuestarios al capítulo por 13.363 millones de pesos, entre ellos 7.678 millones de pesos destinados a solventar la transición del Programa IMSS-Bienestar en el segundo semestre de 2025 y 5.664 millones de pesos para optimizar el cumplimiento del presupuesto ejercido del capítulo 1000. Con ello, el presupuesto modificado llegó a 290.145 millones de pesos.
El presupuesto ejercido en Servicios Personales cerró en 315.298 millones de pesos, es decir, 25.153 millones de pesos por encima del presupuesto modificado. El informe atribuye esta diferencia principalmente al crecimiento de coberturas destinadas a programas de nueva creación, expansión hospitalaria y la Estrategia 2-30-100.
Del total ejercido, 237.730 millones de pesos se destinaron al pago de sueldos, percepciones ordinarias y extraordinarias, mientras que 68.036 millones de pesos correspondieron a seguridad social e impuestos. En conjunto, ambos rubros representaron 96,98% del presupuesto ejercido en servicios personales.
Una radiografía laboral y presupuestal del IMSS
El Informe de los Servicios Personales 2025 muestra que el IMSS cerró el año con una expansión relevante de su fuerza laboral, marcada por la incorporación del extinto Programa IMSS-Bienestar, el fortalecimiento de plazas de base, la concentración del personal en áreas médicas y un mayor gasto ejercido en servicios personales.
El documento no permite concluir, por sí solo, si la plantilla es suficiente o insuficiente frente a la demanda asistencial. Tampoco establece una evaluación externa de eficiencia o calidad. Sin embargo, sí ofrece una radiografía clara de la escala operativa del Instituto: más de medio millón de trabajadoras y trabajadores, más de 78 millones de derechohabientes atendidos y una estructura presupuestaria donde los servicios personales constituyen un componente central de la operación.
Para el sector salud mexicano, el informe aporta elementos clave para el seguimiento de la capacidad institucional del IMSS, especialmente en talento humano, reorganización operativa, productividad asistencial y sostenibilidad presupuestal.



