La Organización Mundial de la Salud (OMS) respondió a la notificación de retirada de Estados Unidos con una afirmación clave: la organización señala que la decisión “pone en peligro la seguridad” tanto de Estados Unidos como del mundo. En su declaración, la OMS también indicó que el asunto será examinado por el Consejo Ejecutivo desde el 2 de febrero y por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2026, y defendió su actuación durante la pandemia de COVID-19 con una línea de tiempo puntual.
La posición de la OMS ante la notificación de retirada
En el documento oficial, la OMS recordó que Estados Unidos, como miembro fundador, ha contribuido a logros relevantes de la organización, entre ellos la erradicación de la viruela y avances frente a amenazas de salud pública como la polio, el VIH, el ébola, la influenza, la tuberculosis, la malaria, las enfermedades tropicales desatendidas, la resistencia a los antimicrobianos y la seguridad alimentaria.
Con ese contexto, la OMS afirmó que lamenta la notificación de retirada de Estados Unidos y sostuvo que la decisión “pone en peligro la seguridad tanto de Estados Unidos como del mundo”. La declaración se centra en responder a las razones mencionadas por el gobierno estadounidense y en describir el trámite institucional que seguirá el caso dentro de los órganos de gobierno del organismo.
Ruta de revisión en 2026 Consejo Ejecutivo y Asamblea Mundial de la Salud
La OMS indicó que la notificación plantea cuestiones que serán examinadas por el Consejo Ejecutivo en su reunión ordinaria, que comienza el 2 de febrero de 2026, y posteriormente por la Asamblea Mundial de la Salud en su reunión anual, prevista para mayo de 2026.
Estas instancias, de acuerdo con la estructura de la organización, son los espacios formales donde se revisan asuntos que involucran a los Estados Miembros y donde se discuten temas de gobernanza y coordinación sanitaria internacional.
Sobre las afirmaciones de Estados Unidos cooperación y soberanía
La OMS señaló que toma nota de las declaraciones del gobierno de Estados Unidos que afirman que la organización la ha denigrado, manchado e insultado, comprometiendo su independencia. En respuesta, la OMS afirmó que lo cierto es lo contrario y que, como hace con todos los Estados Miembros, siempre ha procurado colaborar con Estados Unidos “de buena fe” y con pleno respeto a su soberanía.
En el mismo texto, la OMS también respondió a la afirmación de que seguiría una agenda “politizada y burocrática” impulsada por naciones hostiles a los intereses estadounidenses. La organización indicó que esto es falso y recordó que, como organismo especializado de las Naciones Unidas, gobernado por 194 Estados Miembros, “siempre ha sido y sigue siendo imparcial” y existe para servir a todos los países, con respeto a su soberanía y sin temor ni favoritismo.
COVID-19 la OMS defiende su respuesta y delimita el alcance de sus recomendaciones
La declaración de la OMS abordó el señalamiento de Estados Unidos sobre supuestas “fallas” durante la pandemia de COVID-19, incluyendo la acusación de “obstruir el intercambio oportuno y preciso de información crítica” y de “ocultar dichas fallas”. La OMS sostuvo que, aunque ninguna organización o gobierno acertó en todo, respalda su respuesta a una crisis sanitaria mundial sin precedentes.
Según la OMS, a lo largo de la pandemia actuó con rapidez, compartió toda la información disponible de forma rápida y transparente con el mundo y asesoró a los Estados Miembros basándose en la mejor evidencia disponible. En un punto central, la OMS afirmó que recomendó el uso de mascarillas, las vacunas y el distanciamiento físico, pero que en ningún momento recomendó el uso obligatorio de mascarillas, la vacunación obligatoria o los confinamientos. En la declaración, la OMS indicó que apoyó a los gobiernos soberanos para que tomaran decisiones que consideraban en el mejor interés de su población, y que las decisiones fueron de cada país.
Cronología del inicio del COVID-19 según la OMS
Para sustentar su explicación, la OMS presentó una secuencia de hechos con fechas específicas:
- 31 de diciembre de 2019: tras recibir los primeros informes de un grupo de casos de “neumonía de causa desconocida” en Wuhan, China, la OMS solicitó a China más información y activó su sistema de gestión de incidentes de emergencia.
- 11 de enero de 2020: para cuando se reportó la primera muerte en China, la OMS indicó que ya había alertado al mundo a través de canales formales, declaraciones públicas y redes sociales, convocado a expertos globales y publicado una guía completa para los países sobre cómo proteger a sus poblaciones y sistemas de salud.
- 30 de enero de 2020: cuando el Director General declaró la COVID-19 una emergencia de salud pública de interés internacional bajo el Reglamento Sanitario Internacional descrita por la OMS como el nivel más alto de alarma bajo el derecho internacional de la salud, la organización afirmó que fuera de China se reportaron menos de 100 casos y ninguna muerte.
La declaración añadió que, en las primeras semanas y meses de la pandemia, el Director General instó repetidamente a los países a tomar medidas inmediatas para proteger a sus poblaciones, advirtiendo que la ventana de oportunidad se está cerrando, esto no es un simulacro y describiendo al COVID-19 como el enemigo público número uno.
Preparación y respuesta ante pandemias sistemas 24/7 y acuerdos en negociación
La OMS indicó que, en respuesta a múltiples revisiones de la pandemia de COVID-19 incluido su propio desempeño, ha tomado medidas para fortalecer su labor y apoyar a los países para que refuercen capacidades de preparación y respuesta ante pandemias. En ese contexto, señaló que los sistemas desarrollados y gestionados antes, durante y después de la fase de emergencia, y que funcionan 24/7, han contribuido a mantener la seguridad de todos los países, incluido Estados Unidos.
En la parte final del documento, la OMS agradeció el apoyo y la participación constante de los Estados Miembros y destacó que el año anterior estos adoptaron el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, que, una vez ratificado, se convertiría en un instrumento del derecho internacional para proteger al mundo de futuras pandemias. Además, informó que los Estados Miembros negocian un anexo al acuerdo, el Sistema de Acceso a los Patógenos y Distribución de Beneficios, que, de adoptarse, promovería la detección y el intercambio rápidos de patógenos con potencial pandémico, así como el acceso equitativo y oportuno a vacunas, terapias y medios de diagnóstico.
La OMS expresó que espera que, en el futuro, Estados Unidos vuelva a participar activamente en la organización. Mientras tanto, reiteró su compromiso de colaborar con todos los países en el cumplimiento de su misión fundamental y mandato constitucional: el disfrute del más alto nivel posible de salud como derecho fundamental de todas las personas.

