La colangioscopía percutánea en el ISSSTE marcó un nuevo hito asistencial en el sureste de México, luego de que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado informara la realización, por primera vez, de dos procedimientos directos en vías biliares en el Hospital Regional “Elvia Carrillo Puerto”, ubicado en Mérida. El procedimiento, mínimamente invasivo y de alta complejidad, permite explorar y tratar enfermedades de la vía biliar de manera directa, especialmente en pacientes donde el acceso endoscópico convencional no es viable.
De acuerdo con la institución, esta capacidad fortalece la cobertura de servicios médicos de alta especialidad en una unidad que funciona como centro de referencia regional para pacientes de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas, al añadir una herramienta diagnóstica con mayor precisión para lesiones ductales frente a técnicas de imagen convencionales.
Colangioscopía percutánea en el ISSSTE: qué es y cuándo se indica
La colangioscopía percutánea es una alternativa altamente especializada diseñada para resolver escenarios clínicos donde la endoscopia biliar estándar se vuelve insuficiente o impracticable. De acuerdo con el ISSTE, se indica cuando el acceso endoscópico convencional no es posible por modificaciones anatómicas secundarias a cirugías previas o por la imposibilidad de canular el conducto biliar por vía endoscópica. En términos operativos, este abordaje ofrece acceso directo al sistema biliar con un enfoque mínimamente invasivo, lo que amplía las posibilidades diagnósticas y terapéuticas sin recurrir de entrada a cirugías mayores.
El elemento diferencial del procedimiento es su capacidad para visualizar de forma directa la vía biliar, lo que resulta relevante cuando los estudios de imagen no logran aclarar el origen de una lesión o cuando se requiere una intervención terapéutica precisa para resolver obstrucciones.
Dos casos clínicos y una apuesta por procedimientos ambulatorios
La institución informó que se realizaron dos colangioscopías vía percutánea, ambas en condiciones ambulatorias, con alta el mismo día y seguimiento de recuperación en el hogar. Los procedimientos se efectuaron el 26 de enero, en pacientes con condiciones clínicas distintas, pero con un denominador común: la limitación del abordaje endoscópico tradicional.
En el primer caso, se trató de una mujer de 32 años, con antecedente de cirugía biliar y litiasis en conductos biliares intrahepáticos (cálculos en las vías biliares dentro del hígado). El caso fue resuelto mediante la técnica percutánea y el uso de litotricia electrohidráulica, descrita como un método basado en ondas de choque para fragmentar cálculos. El objetivo clínico explícito fue reducir riesgos y evitar procedimientos quirúrgicos mayores, un punto relevante para la práctica hospitalaria: cuando se logra resolución por vía mínimamente invasiva, se disminuye la carga quirúrgica y, potencialmente, las complicaciones asociadas a intervenciones abiertas o más extensas.
El segundo caso correspondió a un hombre de 48 años con diagnóstico de estenosis biliar distal (estrechamiento del conducto biliar común) de origen indeterminado. En este paciente, los estudios de imagen convencionales no permitían establecer con claridad la causa del estrechamiento. Con la colangioscopía se obtuvo visualización del conducto y, de manera decisiva, se logró la toma de biopsias dirigidas, considerada por la institución como un avance para el diagnóstico preciso y el tratamiento oportuno. Este componente, biopsia guiada por visualización directa, es uno de los argumentos clínicos más robustos del procedimiento cuando el diferencial diagnóstico requiere confirmación histopatológica.
Impacto regional: mayor capacidad resolutiva para el sureste
El ISSSTE resaltó que la realización de estas cirugías en el hospital de Mérida fortalece la cobertura de alta especialidad en la región. En la práctica, la disponibilidad local de una técnica de este nivel puede reducir la necesidad de referir casos a centros más distantes, siempre que se sostenga con entrenamiento, equipamiento y protocolos de continuidad. En sistemas con alta demanda regional, incorporar procedimientos que aumentan precisión diagnóstica y amplían opciones terapéuticas puede traducirse en rutas más ágiles y decisiones clínicas mejor informadas.
La institución también subrayó que este tipo de abordaje aporta precisión diagnóstica en lesiones ductales frente a métodos de imagen convencionales, especialmente en casos donde la incertidumbre diagnóstica persiste o donde el acceso endoscópico no es factible.
Capacidades clínicas y entrenamiento del equipo local
Para el desarrollo de los procedimientos, el ISSSTE informó el acompañamiento del especialista Carlos Alberto Saldívar Rodea, a quien identificó como pionero en colangioscopía percutánea y técnicas avanzadas en patología biliar. De acuerdo con el reporte institucional, su participación incluyó colaboración activa en los casos y adiestramiento al personal médico del hospital, con el objetivo de fortalecer capacidades locales y garantizar continuidad del servicio.
Desde una perspectiva de gestión clínica, este componente es clave, en procedimientos de alta complejidad, la sostenibilidad no depende únicamente del acto inaugural, sino de que el equipo local consolide curvas de aprendizaje, estandarice criterios de selección de pacientes y mantenga competencias técnicas para repetir resultados y manejar complicaciones.
Marco institucional y alcance del anuncio
El ISSSTE señaló que la realización de estos procedimientos se enmarca en procesos de fortalecimiento de capacidades y adquisición de equipo de alta gama para ampliar el acceso a tecnología médica en más regiones del país. Asimismo, la institución indicó que estas acciones se realizan bajo la directriz del director general Martí Batres Guadarrama, como parte de un compromiso institucional con innovación médica, atención segura y acceso equitativo a procedimientos de alta especialidad.
En conjunto, el anuncio describe un avance puntual en oferta de alta complejidad en una unidad regional de referencia, con dos casos clínicos que ilustran los principales beneficios del abordaje: resolución terapéutica de litiasis compleja y diagnóstico dirigido mediante biopsia cuando la imagen no basta.



