El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que participa de forma activa en el programa Salud Casa por Casa con el objetivo de acercar servicios médicos a población vulnerable y reducir barreras de acceso. La estrategia se enfoca en prevención, detección de necesidades de salud y continuidad del manejo de enfermedades crónicas no transmisibles, apoyada en protocolos establecidos y en la capacidad operativa de sus unidades en los tres niveles de atención.
De acuerdo con Pável Medina Macías, supervisor de Programas de Enfermería adscrito a la Coordinación de Unidades de Primer Nivel del IMSS, la intervención del Seguro Social permite conectar el trabajo territorial con la atención clínica institucional, al integrar la infraestructura y experiencia del personal para garantizar atención preventiva y especializada sin importar la derechohabiencia.
Operación territorial con 22 mil brigadistas y rutas de referencia a unidades del Seguro Social
Uno de los elementos centrales del programa es el despliegue territorial a cargo de la Secretaría del Bienestar. Medina Macías detalló que la estrategia se apoya en aproximadamente 22 mil brigadistas, responsables de realizar censos, visitas iniciales y seguimientos en territorio para identificar personas que requieren valoración médica. A partir de esas visitas, se canalizan referencias hacia unidades del IMSS para asegurar atención oportuna cuando se detectan necesidades que rebasan el primer contacto en domicilio.
Según lo expuesto, este mecanismo está diseñado para responder a situaciones como urgencias médicas, descompensaciones en personas que viven con diabetes o hipertensión, y casos que ameritan atención de alta especialidad. En este punto, el programa plantea un criterio operativo clave: la ruta de atención debe activarse incluso cuando la persona referida no cuenta con seguridad social, con el propósito de evitar que la condición clínica avance por falta de acceso inmediato.
Cero rechazos como instrucción institucional y articulación entre niveles de atención
La participación del IMSS en Salud Casa por Casa se sostiene en una directriz institucional que, según Medina Macías, orienta la respuesta en unidades médicas y servicios de urgencias. “Nuestro director general, el maestro Zoé Robledo, nos ha instruido que cero rechazos. Y nosotros brindamos atención sin importar si cuentan o no con derechohabiencia”, afirmó el supervisor de Programas de Enfermería.

En la práctica, este criterio implica que los servicios de urgencias atienden a todas las personas referidas por la estrategia territorial. Cuando el caso lo requiere, se activan interconsultas y se realizan referencias hacia unidades de Segundo o Tercer Nivel, lo que inserta a la persona en un continuo asistencial con capacidades diagnósticas y terapéuticas más complejas.
Desde una perspectiva de gestión de servicios, el componente de “cero rechazos” funciona como una regla explícita para disminuir fricciones en el acceso y evitar que la atención quede condicionada por la afiliación, especialmente en escenarios de descompensación de crónicos o necesidades de alta especialidad.
Reducción de barreras geográficas y económicas en comunidades alejadas
El IMSS subrayó que su participación contribuye a reducir barreras geográficas y económicas para comunidades alejadas. Medina Macías señaló que el acercamiento de la atención favorece la continuidad de tratamientos, particularmente en personas con condiciones crónicas que requieren seguimiento regular y acciones preventivas sostenidas.
En esa misma línea, el supervisor resaltó el valor del componente domiciliario apoyado en la capacidad tecnológica y clínica del Instituto: “El llevarles y acercarles la atención y toda esta tecnología que el Instituto Mexicano del Seguro Social pone en casa por casa, es algo que no tiene precio”. El planteamiento, en términos operativos, refuerza la lógica de llevar la puerta de entrada del sistema a poblaciones con mayores obstáculos para desplazarse o sostener controles periódicos.
Retos operativos en zonas remotas y respuesta mediante coordinación interinstitucional
Aunque el enfoque prioriza la expansión territorial, el propio IMSS reconoce desafíos logísticos. Medina Macías identificó que el acceso a zonas remotas representa uno de los principales retos operativos, en la medida en que la cobertura implica desplazamientos, continuidad de visitas y capacidad de canalización efectiva hacia unidades médicas.
No obstante, afirmó que la coordinación interinstitucional ha permitido mantener la cobertura en los territorios definidos. “El Instituto Mexicano del Seguro Social en colaboración con otras instituciones, particularmente con la Secretaría del Bienestar, ha fortalecido su presencia en los domicilios para brindar atención preventiva con oportunidad y calidad”, precisó.
Enfoque humano, calidad de atención y vínculo con la comunidad
El IMSS reiteró el compromiso de su personal en los tres niveles de atención para ofrecer servicios con calidad, calidez y enfoque humano. En la visión institucional presentada, el programa también fortalece el vínculo con la comunidad al acercar servicios a quienes más lo requieren, al tiempo que consolida rutas para detección, referencia y atención clínica.
Medina Macías concluyó que el programa refuerza la presencia del Instituto en el territorio y su orientación hacia la población vulnerable: “El Instituto Mexicano del Seguro Social está donde más se necesita y siempre cerca de nuestra población”. En conjunto, Salud Casa por Casa se presenta como un esquema de articulación entre despliegue comunitario y red hospitalaria, con el objetivo de sostener atención preventiva y respuesta clínica sin barreras de afiliación.


