La Secretaría de Salud de México suscribió un Memorando de Entendimiento con el Sistema de la Universidad de Illinois, con el propósito de ampliar la cooperación académica y científica en salud. El acuerdo busca impulsar proyectos de investigación conjunta, innovación tecnológica y formación de talento especializado, en un contexto en el que las enfermedades crónicas y de alta complejidad demandan capacidades institucionales más robustas, interoperables y sostenidas en el tiempo.
El secretario de Salud, David Kershenobich, destacó que este memorando permitirá enfrentar con mayor fuerza cuatro desafíos sanitarios que afectan tanto a México como a Estados Unidos con creciente intensidad. Se trata de la diabetes, la obesidad, el cáncer y las enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico, condiciones que requieren no solo atención clínica, sino también generación de evidencia, desarrollo tecnológico y actualización permanente de los equipos de salud.
Desde una perspectiva de política sanitaria, el acuerdo se ubica en una línea de cooperación internacional que busca conectar la investigación biomédica con la formación de recursos humanos y la toma de decisiones en salud pública. La colaboración con una institución universitaria de alcance internacional puede facilitar el intercambio académico, la construcción de agendas científicas compartidas y el fortalecimiento de competencias clínicas en áreas donde la demanda asistencial y el impacto epidemiológico son crecientes.
Investigación conjunta, innovación tecnológica y formación de talento
El Memorando de Entendimiento contempla tres ejes estratégicos. El primero es la investigación conjunta, entendida como la posibilidad de desarrollar estudios, proyectos y líneas de trabajo entre instituciones mexicanas y el Sistema de la Universidad de Illinois. Este componente resulta relevante para avanzar en preguntas clínicas y de salud pública vinculadas con enfermedades crónicas, cáncer e inmunología, áreas en las que los sistemas sanitarios requieren evidencia aplicable a poblaciones reales y contextos asistenciales diversos.
El segundo eje es la innovación tecnológica. El énfasis en innovación sugiere una apuesta por herramientas, metodologías y capacidades que permitan mejorar la investigación, la atención y la gestión del conocimiento en salud. En enfermedades como diabetes, obesidad y cáncer, la innovación puede aportar a mejores procesos de detección, seguimiento, análisis de datos, capacitación y diseño de intervenciones clínicas o poblacionales.
El tercer eje corresponde a la formación de recursos humanos. Este punto es central para el sistema de salud mexicano, ya que la disponibilidad de profesionales actualizados y con competencias especializadas condiciona la capacidad de respuesta frente a enfermedades de alta prevalencia y complejidad. La capacitación continua de los profesionales de la salud, mencionada por Kershenobich, aparece como una prioridad transversal del acuerdo y como una condición para trasladar el conocimiento científico a la práctica clínica.
I-MMÁS y el antecedente de cooperación con instituciones mexicanas
La Secretaría de Salud resaltó la trayectoria de colaboración que el Sistema de la Universidad de Illinois mantiene con instituciones mexicanas, particularmente mediante la iniciativa I-MMÁS. Este programa fue lanzado en febrero de 2021 con el objetivo de impulsar la presencia de la comunidad mexicana en los tres campus del sistema universitario, ubicados en Urbana-Champaign, Chicago y Springfield, así como promover proyectos conjuntos de investigación.
Este antecedente le da al Memorando de Entendimiento un soporte institucional previo. No se trata de una relación aislada o de un acuerdo sin base operativa, sino de una cooperación que ya cuenta con canales académicos y científicos establecidos. La existencia de I-MMÁS permite entender la nueva firma como una ampliación de capacidades y una formalización de una agenda binacional que puede articular investigación, movilidad académica, formación y proyectos aplicados al sector salud.
Kershenobich también señaló que el acuerdo establece una arquitectura jurídica abierta. Esto significa que el memorando podrá servir como marco para incorporar en el futuro a nuevas instituciones académicas mediante convenios específicos. Para el sistema sanitario, este diseño puede facilitar alianzas de largo alcance y permitir que distintos actores académicos o científicos se sumen a proyectos derivados, sin que cada colaboración deba construirse desde cero.
El INCMNSZ y una agenda científica ya en marcha
Uno de los elementos más relevantes del anuncio es que la cooperación no parte únicamente de una declaración de intención. Desde marzo de 2025, la Secretaría de Salud, a través del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, inició una colaboración con el Sistema de la Universidad de Illinois que ya ha derivado en diversos trabajos de investigación conjunta. Según lo señalado por el titular de Salud, esto evidencia una relación activa, con resultados concretos y una agenda científica en marcha.
La participación del INCMNSZ resulta estratégica por el perfil académico, clínico y de investigación del instituto. Aunque el comunicado no precisa los proyectos desarrollados, sí permite inferir que la cooperación ya cuenta con una plataforma institucional mexicana especializada para avanzar en temas de alta complejidad. Esto es particularmente relevante si se considera que diabetes, obesidad, cáncer e inmunología requieren abordajes multidisciplinarios y generación constante de evidencia clínica.
El secretario de Salud también vinculó este esfuerzo con un programa más amplio de colaboración con universidades internacionales. Como ejemplo, mencionó el trabajo desarrollado con la Universidad de Oxford en temas relacionados con cáncer. Este elemento ubica el acuerdo con Illinois dentro de una estrategia más amplia de internacionalización científica en salud, orientada a conectar a México con centros académicos globales en áreas prioritarias.
Cooperación binacional y evidencia para política pública
Por parte del Sistema de la Universidad de Illinois, el acto de firma fue encabezado por su presidente, Timothy L. Killeen. El directivo ratificó la vocación binacional de la cooperación científica y la disposición de la institución para acompañar al sistema de salud mexicano en dos frentes principales. Por un lado, la formación de talento. Por otro, la generación de evidencia útil para la política pública.
Esta última dimensión es especialmente importante. En salud pública, la evidencia científica no solo orienta decisiones clínicas, sino también intervenciones poblacionales, organización de servicios, priorización de recursos y diseño de programas. Cuando la cooperación internacional se estructura alrededor de problemas como diabetes, obesidad, cáncer e inmunología, su valor potencial depende de la capacidad de traducir los resultados de investigación en decisiones aplicables al sistema de salud.
El acto contó además con la presencia del coordinador de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, Carlos Arturo Hinojosa Becerril, y del cónsul adjunto del Consulado General de México en Chicago, Gerardo Guerrero. Su participación refuerza el carácter institucional y binacional del acuerdo.
La Secretaría de Salud informó que mantendrá un enlace permanente de trabajo con el Sistema de la Universidad de Illinois. El objetivo será asegurar la implementación inmediata de las actividades de intercambio académico, investigación científica y desarrollo de competencias clínicas previstas en el Memorando de Entendimiento. Para el sector salud, el reto será convertir esta cooperación en resultados medibles, proyectos sostenidos y capacidades efectivas para enfrentar enfermedades que hoy concentran una parte sustantiva de la carga sanitaria.
