La Secretaría de Salud de México instaló el Grupo Estratégico para la Implementación del Servicio Universal de Salud, un mecanismo interinstitucional que busca conducir la transición hacia un modelo de atención pública más integrado, oportuno y centrado en las personas. La decisión marca un paso operativo en la agenda federal para superar la fragmentación del sistema y avanzar hacia una red coordinada de servicios entre las principales instituciones públicas del sector.
La sesión fue encabezada por el secretario de Salud, David Kershenobich, con la participación de instituciones públicas clave del Sistema Nacional de Salud. En el encuentro se aprobó por unanimidad la integración del Grupo Estratégico, la designación del subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, como secretario técnico, y la creación de siete Comités Interinstitucionales Especializados.
El nuevo mecanismo tendrá la función de conducir los trabajos necesarios para avanzar hacia un modelo de atención más articulado entre instituciones. Según lo informado por la Secretaría de Salud, el propósito es que la atención deje de depender exclusivamente de la afiliación institucional y se organice con base en la capacidad de resolución, la continuidad clínica y la oportunidad en el acceso.
El planteamiento oficial ubica al Servicio Universal de Salud como una transformación orientada a fortalecer la integración de las instituciones públicas del sector, mediante la articulación de capacidades, servicios y esfuerzos. En el centro del modelo se encuentran principios como universalidad, igualdad sustantiva, continuidad de la atención y cero rechazo.
Siete comités para organizar la implementación
Como parte de la instalación del grupo, se aprobó la creación de siete Comités Interinstitucionales Especializados, cada uno con funciones específicas para dar soporte técnico, operativo, financiero, legal y de evaluación al proceso de implementación.
Los comités definidos son:
- Comité Operativo.
- Comité Técnico.
- Comité Financiero-Presupuestario.
- Comité de Calidad de la Atención.
- Comité de Transformación Digital.
- Comité de Evaluación.
- Comité Legal.
La Secretaría de Salud también informó que se aprobaron las reglas de operación de estos comités. Su papel será coordinar estrategias, dar seguimiento a acuerdos y promover la homologación de procesos entre instituciones. Para un sistema con múltiples prestadores públicos, este punto resulta central, porque la implementación no dependerá únicamente de una declaración de política pública, sino de la capacidad de traducir los acuerdos en procesos compatibles, rutas claras de atención y mecanismos de seguimiento.
Fragmentación del sistema, el problema que busca atender el nuevo esquema
Durante la sesión, el subsecretario Eduardo Clark señaló que el objetivo es superar la fragmentación histórica del sistema de salud, en la que el acceso a los servicios ha estado condicionado por la afiliación institucional. El enfoque planteado por la Secretaría busca que las instituciones funcionen como una red coordinada de servicios, en la que las personas puedan recibir la atención que necesitan sin que la institución de origen se convierta en una barrera.
Desde una perspectiva de gestión sanitaria, este punto implica un desafío operativo relevante. La integración de servicios exige coordinación clínica, interoperabilidad de información, mecanismos financieros de compensación y criterios comunes de calidad. La Secretaría de Salud ubicó la tecnología como un componente clave para la operación del modelo, particularmente a través del expediente clínico electrónico interoperable, la conectividad entre instituciones y los mecanismos de compensación financiera.
Estos elementos muestran que la implementación del Servicio Universal de Salud no se limita a ampliar cobertura formal. El planteamiento oficial apunta a modificar la forma en que las instituciones públicas interactúan entre sí para resolver necesidades de atención, especialmente en escenarios donde la continuidad terapéutica, la referencia entre unidades o la atención de urgencias requieren respuestas más ágiles.
IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex y alta especialidad en la misma mesa
La instalación del Grupo Estratégico reunió a titulares y representantes de instituciones públicas con responsabilidades diferenciadas dentro del sistema. Participaron el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, IMSS-Bienestar, Petróleos Mexicanos y la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad.
El director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, afirmó que el Servicio Universal de Salud representa una decisión de Estado para garantizar igualdad en el ejercicio del derecho a la salud. Por su parte, el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, subrayó que el modelo permitirá atender de manera más justa a la población históricamente rezagada.
Desde el ISSSTE, Martí Batres Guadarrama destacó que el esquema debe traducirse en beneficios concretos, como la atención en emergencias para cualquier persona y la continuidad de tratamientos complejos, independientemente de la institución. En tanto, el subdirector de Servicios Médicos de Petróleos Mexicanos, Ruy López Ridaura, señaló que la instalación del comité representa un paso para superar una fragmentación reconocida durante décadas.
Interoperabilidad, calidad y financiamiento, ejes críticos del proceso
La arquitectura institucional aprobada muestra tres dimensiones críticas para la implementación. La primera es la interoperabilidad, porque sin expediente clínico electrónico compatible y conectividad entre instituciones, la continuidad de la atención puede quedar limitada por la falta de información clínica disponible.
La segunda es la calidad de la atención. La existencia de un comité especializado en esta materia indica que la integración no solo debe medirse por el tránsito de pacientes entre instituciones, sino por la capacidad de ofrecer atención segura, oportuna y con estándares homologables.
La tercera es el componente financiero-presupuestario. La Secretaría de Salud mencionó mecanismos de compensación financiera como parte de las herramientas necesarias para operar el modelo. Este aspecto será clave para que la prestación entre instituciones pueda sostenerse administrativamente y no genere cargas desordenadas para las unidades receptoras.
Al clausurar la sesión, David Kershenobich reconoció la participación de las instituciones y afirmó que los acuerdos alcanzados constituyen un punto de partida para transformar el sistema de salud en beneficio de la población. La implementación del Servicio Universal de Salud queda ahora asociada a una ruta interinstitucional que deberá convertir los principios aprobados en capacidades reales de atención, coordinación y continuidad clínica.



