El Instituto Mexicano del Seguro Social reforzó la estrategia de Acto Único para cáncer de mama, un modelo que concentra estudios de imagen y, cuando se requiere, la toma de biopsia durante una sola visita. La institución busca reducir los tiempos diagnósticos, evitar pérdidas en el seguimiento y facilitar el inicio oportuno del tratamiento en las derechohabientes con resultados confirmatorios.
La estrategia, coordinada por el área de Atención Oncológica, Donación y Trasplantes, pretende integrar procedimientos que suelen realizarse en momentos diferentes. El objetivo es disminuir las demoras entre la identificación de una lesión sospechosa, la confirmación diagnóstica y la definición del manejo terapéutico.
De acuerdo con la institución, alrededor del 65 % de los casos registrados por el IMSS se identifica en etapas tempranas. La detección oportuna favorece mejores expectativas de supervivencia y calidad de vida, aunque el pronóstico de cada paciente depende de factores clínicos individuales y de la continuidad efectiva de la atención.
Acto Único para cáncer de mama: estudios concentrados en una visita
La doctora María de la Luz García Tinoco, jefa de Área Médica de la División de Atención Oncológica en Adultos del IMSS, explicó que el Acto Único reúne en una sola visita la mastografía, el ultrasonido mamario y la biopsia, cuando esta última resulta necesaria.
La concentración de estos procedimientos busca corregir uno de los principales riesgos en las rutas fragmentadas: la acumulación de intervalos entre citas, autorizaciones, estudios complementarios y consultas de seguimiento.
Cuando una paciente debe acudir en fechas diferentes para completar cada fase, aumentan las posibilidades de retraso y pérdida de continuidad. Bajo el nuevo esquema, la institución procura que la evaluación de una sospecha clínica avance con mayor rapidez y que, una vez confirmado el diagnóstico, la paciente pueda acceder al tratamiento sin recorridos administrativos innecesarios.
El modelo no se limita a reducir el número de visitas. También exige coordinación entre radiología, patología, oncología y los distintos niveles de atención. Su funcionamiento dependerá, por tanto, de la disponibilidad de personal especializado, equipos diagnósticos, insumos para biopsias y capacidad para procesar y comunicar los resultados.
Diez unidades especializadas respaldan la estrategia
Actualmente, el Seguro Social dispone de 10 Unidades de Detección y Diagnóstico de Cáncer de Mama. Según el IMSS, estos centros cuentan con personal capacitado y equipamiento especializado para atender oportunamente a las pacientes con sospecha de la enfermedad.
La existencia de estas unidades permite concentrar experiencia clínica y tecnología, pero también plantea el desafío de garantizar una articulación efectiva con las unidades médicas que realizan la detección inicial y con los servicios encargados del tratamiento.
Para que el Acto Único produzca resultados, la referencia de las pacientes debe realizarse con criterios claros y sin interrupciones. De igual manera, los hallazgos deben quedar disponibles para los equipos que continuarán la atención, evitando la repetición de procedimientos o la pérdida de información entre instituciones y niveles asistenciales.
El IMSS señaló que el fortalecimiento de la estrategia forma parte de un modelo integral que articula sus diferentes niveles de atención. Esta coordinación resulta determinante para que la reducción del tiempo diagnóstico se traduzca posteriormente en oportunidad terapéutica.
Registro Institucional de Cáncer orienta la planeación
Otro componente del modelo es el Registro Institucional de Cáncer, presentado por el Seguro Social como una de las herramientas más robustas del país en esta materia.
El sistema permite realizar seguimiento a los pacientes, generar información sobre el comportamiento de la enfermedad y apoyar la planeación de los servicios. También ofrece insumos para determinar las necesidades de infraestructura, personal, equipos y capacidad terapéutica.
Su utilidad dependerá de la calidad, oportunidad y consistencia de los datos registrados. Una base institucional consolidada puede ayudar a identificar cuellos de botella, medir los intervalos entre detección y diagnóstico y evaluar cuántas pacientes avanzan efectivamente hacia el tratamiento.
El dato de que cerca del 65 % de los casos se detecta en etapas tempranas constituye un indicador favorable dentro de la población atendida por la institución. No obstante, el seguimiento deberá determinar si esta proporción se mantiene de manera homogénea entre las diferentes unidades y regiones donde opera el IMSS.
Diagnóstico temprano y continuidad del tratamiento
La estrategia reconoce que detectar una lesión en una etapa inicial es solo una parte de la atención oncológica. El beneficio clínico depende también de la confirmación diagnóstica, la estadificación, la selección terapéutica y el inicio del tratamiento dentro de tiempos adecuados.
Por esta razón, el Acto Único debe analizarse como un punto de entrada a una ruta más amplia. La concentración de estudios puede mejorar la eficiencia diagnóstica, pero requiere conexión con cirugía, oncología médica, radioterapia y otros servicios que puedan ser necesarios según las características del caso.
La institución indicó que mantiene acciones permanentes para fortalecer la infraestructura, la capacitación, el equipamiento y la coordinación clínica. Estos componentes serán esenciales para evitar que una mayor capacidad de detección produzca acumulación de pacientes en etapas posteriores de la ruta asistencial.
Un modelo orientado a reducir la fragmentación
El Acto Único representa una respuesta organizativa frente a la fragmentación del diagnóstico del cáncer de mama. Al concentrar procedimientos, el IMSS pretende aprovechar mejor los recursos disponibles y reducir las cargas que recaen sobre las pacientes durante el proceso de confirmación.
La medida también puede facilitar el seguimiento institucional, debido a que concentra información clínica y diagnóstica en una ruta definida. Sin embargo, su desempeño deberá evaluarse con indicadores que permitan conocer los tiempos reales de atención, el número de biopsias realizadas, la oportunidad de los resultados y el intervalo hasta el inicio del tratamiento.
La consolidación de las 10 unidades especializadas y del Registro Institucional de Cáncer ofrece una base para avanzar hacia una atención más integrada. El reto será asegurar que el modelo mantenga continuidad, capacidad operativa y acceso oportuno para las derechohabientes, especialmente ante un eventual incremento de la demanda diagnóstica.
