El Hospital Regional de Alta Especialidad de Acapulco, Guerrero, adscrito al ISSSTE, realizó sus primeros procedimientos de cateterismo cardíaco y de fistulización arteriovenosa, una capacidad clínica que amplía la resolución local de casos complejos y evita traslados de pacientes derechohabientes a otras unidades para recibir atención especializada.
El fortalecimiento del HRAE del ISSSTE en Acapulco con procedimientos de alta complejidad marca un avance operativo para la atención regional de enfermedades cardiovasculares y renales. En una primera jornada desarrollada los días 18 y 19 de marzo, especialistas llevaron a cabo dos procedimientos de cateterismo cardíaco y cinco cirugías de fistulización arteriovenosa, con resultados reportados como exitosos. La institución enmarcó estas acciones como parte del fortalecimiento de sus servicios médicos avanzados para la población derechohabiente de Guerrero.
El Hospital Regional de Alta Especialidad de Acapulco, bajo el ISSSTE, incorporó por primera vez estas intervenciones, lo que permite ampliar su capacidad para diagnosticar y tratar padecimientos de alta complejidad dentro de la propia unidad. El hecho adquiere relevancia en un contexto donde la disponibilidad de procedimientos especializados determina no solo la oportunidad diagnóstica, sino también la continuidad terapéutica de pacientes con cuadros que exigen respuesta hospitalaria inmediata o altamente especializada.
Cateterismo cardíaco en Acapulco amplía la capacidad resolutiva del ISSSTE
Como parte de la primera jornada de hemodinamia del hospital, se realizaron dos procedimientos de cateterismo cardíaco con la coordinación del director médico del ISSSTE, Gustavo Reyes Terán. Las intervenciones estuvieron a cargo del cardiólogo intervencionista Alejandro Alcocer Chauvet, procedente del Hospital Regional “1º de Octubre” de la Ciudad de México.
Los procedimientos beneficiaron a dos mujeres de 71 y 79 años. En el primer caso, el estudio no mostró lesiones coronarias graves, por lo que el cateterismo cumplió una función diagnóstica. En la segunda paciente, en cambio, se identificó un infarto en evolución, situación que requirió la colocación de un stent para restablecer el flujo sanguíneo hacia el corazón. El dato resulta relevante porque evidencia el doble valor clínico de esta tecnología: por un lado, como herramienta diagnóstica precisa; por otro, como vía terapéutica de intervención mínima invasiva ante obstrucciones coronarias.
Desde la perspectiva institucional, la puesta en marcha de este tipo de procedimientos dentro del hospital representa un cambio sustancial en la ruta de atención. El propio especialista destacó que contar con este recurso en Acapulco permitirá resolver situaciones clínicas sin necesidad de trasladar a los pacientes a otras ciudades o unidades, lo que se traduce en una respuesta más inmediata y cercana para la población usuaria.
A ello se suma la valoración del cardiólogo electrofisiólogo adscrito al Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, Gerardo Rodríguez Diez, quien señaló que la sala de hemodinamia dispone del equipo y los insumos necesarios para desarrollar tratamientos de alta complejidad. Según su declaración, la infraestructura instalada permite atender padecimientos complejos tanto en hemodinamia como en electrofisiología, en el marco de la nacionalización del servicio.
Primera jornada de hemodinamia consolida servicios especializados en el HRAE del ISSSTE
La jornada realizada el 18 y 19 de marzo no solo permitió ejecutar los primeros cateterismos coronarios del hospital, sino también establecer una base operativa para la continuidad del servicio. Tras esta primera fase, el hospital informó la incorporación del médico especialista en cardiología intervencionista Ervin Molina Bello, quien expresó su compromiso de prestar atención con calidad y calidez a la población derechohabiente.
La continuidad del servicio es uno de los elementos más relevantes del anuncio institucional. No se trata únicamente de una intervención aislada o de una jornada puntual, sino del inicio formal de una capacidad clínica que se integra a la oferta permanente del hospital. Esto fortalece el perfil del HRAE de Acapulco como unidad de tercer nivel con mayores herramientas para responder a patologías de alta complejidad en su ámbito de cobertura.
El discurso institucional también enfatiza un componente asistencial que trasciende la dimensión tecnológica. La referencia a la calidad y la calidez en la atención sugiere que la ampliación de servicios especializados busca articular capacidad técnica con cercanía en el trato, un aspecto especialmente sensible en hospitales que atienden enfermedades crónicas o eventos agudos que generan alta carga emocional y clínica para pacientes y familias.
Fistulización arteriovenosa mejora atención de pacientes con enfermedad renal
En paralelo con la jornada de hemodinamia, el hospital desarrolló las primeras cinco cirugías de fistulización arteriovenosa. Estas intervenciones beneficiaron a cinco pacientes con diagnóstico de enfermedad renal: cuatro hombres de 52, 65, 52 y 61 años, y una mujer de 67 años.
La cirujana cardiovascular y subdirectora médica de la unidad, Silvia Hernández Meneces, explicó que este procedimiento consiste en conectar una vena con una arteria para garantizar el flujo de sangre, evitar el uso de catéteres y facilitar la hemodiálisis. Su explicación subraya la importancia funcional de la técnica dentro del manejo de pacientes renales, particularmente en la preparación de accesos vasculares más adecuados para tratamientos de reemplazo renal.
De acuerdo con la especialista, la cirugía tiene una duración aproximada de una hora y media a dos horas, se realiza con anestesia local y permite que el paciente egresa entre cinco y seis horas después. Este dato muestra que, además de tratarse de una intervención especializada, su ejecución puede integrarse a una lógica de atención eficiente, con tiempos relativamente cortos de recuperación inicial.
La médica también indicó que la finalidad es mejorar la calidad de vida de los pacientes, al sustituir el uso de catéteres por una fístula que favorece la movilidad y la comodidad. Antes de contar con este servicio, los pacientes eran enviados a otra unidad para recibir este tipo de atención, por lo que su disponibilidad en el hospital de Acapulco representa un beneficio directo para quienes requieren hemodiálisis y seguimiento especializado.
Nuevos procedimientos especializados reducen traslados y acercan atención avanzada
La información institucional permite identificar un punto central: el fortalecimiento del HRAE del ISSSTE en Acapulco está orientado a resolver en sitio necesidades médicas que anteriormente implicaban referencias externas. Tanto en cardiología intervencionista como en cirugía vascular para pacientes renales, la apertura de estos servicios modifica la capacidad de respuesta local y reduce la dependencia de otras unidades.
Los datos reportados son concretos: dos cateterismos cardíacos realizados a mujeres de 71 y 79 años, y cinco cirugías de fistulización arteriovenosa practicadas a pacientes de 52, 65, 52, 61 y 67 años. Más allá del volumen inicial, el alcance del anuncio radica en que se trata de los primeros procedimientos de este tipo en la unidad, lo que configura un nuevo nivel de atención especializada para los derechohabientes de la región.
En términos asistenciales, la incorporación de estas capacidades puede traducirse en mayor oportunidad terapéutica, continuidad en los tratamientos y menor necesidad de desplazamiento para pacientes con condiciones complejas. Con ello, el HRAE de Acapulco fortalece su papel dentro de la red hospitalaria del ISSSTE y amplía su oferta de servicios médicos de alta complejidad en beneficio de la población atendida.



