México registra cada año alrededor de 200 mil nacimientos de bebés prematuros, una cifra que concentra uno de los mayores desafíos de salud perinatal del país. Frente a este escenario, el Instituto Nacional de Perinatología Isidro Espinosa de los Reyes (INPer), centro de referencia en embarazos de alto riesgo, fortaleció sus protocolos clínicos y su capacidad tecnológica mediante la incorporación de espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS), ultrasonido avanzado y equipamiento especializado para soporte vital. Con 54% de sus nacimientos catalogados como prematuros, el INPer se posiciona como la institución pública con la mayor experiencia nacional en la atención y vigilancia de recién nacidos con alto riesgo de complicaciones, desempeñando un papel decisivo en la reducción de la mortalidad neonatal.
INPer concentra el mayor volumen de nacimientos prematuros del país y refuerza su capacidad clínica
El INPer, dependiente de la Secretaría de Salud, es uno de los principales hospitales de tercer nivel especializados en medicina perinatal en México. Su enfoque en embarazos de alto riesgo hace que concentre una proporción excepcional de bebés que nacen antes de las 37 semanas: más de la mitad de los nacimientos registrados en la institución corresponden a recién nacidos prematuros.
Este volumen clínico le permite al INPer operar con protocolos de vigilancia neonatal altamente estandarizados, apoyados por un equipo multidisciplinario compuesto por neonatólogos, intensivistas y personal de enfermería especializado. Desde el primer minuto de vida, el equipo prioriza intervenciones tempranas para prevenir complicaciones respiratorias, metabólicas y neurológicas, condiciones que representan el mayor riesgo para esta población vulnerable.
Tecnología NIRS y equipamiento avanzado fortalecen el monitoreo neonatal
El instituto ha incorporado equipamiento de última generación que permite un monitoreo detallado y no invasivo del estado clínico del recién nacido. Entre las tecnologías destacadas se encuentran:
- Sistemas de espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS): miden en tiempo real la oxigenación cerebral y el flujo sanguíneo, permitiendo detectar episodios de hipoxia antes de que causen daño neurológico.
- Cunas radiantes con control térmico automatizado: esenciales para mantener la temperatura de bebés de muy bajo peso.
- Videolaringoscopios: necesarios para asegurar intubaciones complejas en situaciones críticas.
- Ultrasonido de alto nivel al pie de cama: que facilita diagnósticos rápidos sin movilizar al paciente, reduciendo riesgos en neonatos inestables.
A ello se suma un banco de leche humana, fundamental para reducir infecciones, mejorar la tolerancia gastrointestinal y prevenir enterocolitis necrosante, una de las complicaciones más frecuentes y graves en bebés prematuros.
Datos oficiales: 200 mil nacimientos prematuros al año en México
La Secretaría de Salud estima que cada año se registran aproximadamente 200 mil nacimientos prematuros en México, lo que representa un reto permanente para los servicios de neonatología del país. De ellos, entre 5% y 12% requiere cuidados intensivos desde el nacimiento, debido a su vulnerabilidad fisiológica.
Los riesgos clínicos están directamente relacionados con la edad gestacional:
- Prematuro extremo: menos de 28 semanas.
- Muy prematuro: 28 a 32 semanas.
- Prematuro tardío: 32 a 37 semanas.
La subdirectora de Neonatología del INPer, Silvia Romero Maldonado, señaló que los recién nacidos de 25 semanas pueden enfrentar hasta 50% de riesgo de fallecer. Sin embargo, en el instituto la supervivencia supera el 80% en bebés de 26 a 28 semanas, cifra que evidencia la efectividad de los protocolos especializados, la intervención temprana y el monitoreo avanzado.
Este tipo de nacimientos se presenta con mayor frecuencia en mujeres menores de 18 años o mayores de 35, lo que coincide con la evidencia epidemiológica internacional publicada por la OPS.
Principales causas de nacimientos prematuros en México
Según el INPer y la Secretaría de Salud, los nacimientos prematuros pueden originarse por múltiples factores, entre ellos:
- Infecciones maternas como vaginitis, infecciones urinarias o respiratorias.
- Ruptura prematura de membranas.
- Preeclampsia y trastornos hipertensivos del embarazo.
- Diabetes gestacional.
- Enfermedades inmunológicas o cardiopatías maternas.
- Incompetencia ístmico-cervical, cuando el cérvix no logra sostener el embarazo.
La relación entre procesos infecciosos y trabajo de parto anticipado es uno de los mecanismos fisiopatológicos más respaldados por la literatura médica, por lo que el diagnóstico oportuno durante el embarazo es determinante.
Control prenatal: estrategia clave para prevenir partos prematuros
La Secretaría de Salud enfatiza que el control prenatal estricto es la intervención más efectiva para disminuir complicaciones materno-fetales y reducir la incidencia de nacimientos prematuros. Las recomendaciones incluyen al menos cinco consultas prenatales, orientadas a:
- Detectar diabetes gestacional.
- Diagnosticar hipo o hipertiroidismo.
- Identificar enfermedades inmunológicas.
- Evaluar el crecimiento fetal mediante ultrasonido.
Un control adecuado permite anticipar complicaciones como hipertensión gestacional, infecciones, alteraciones metabólicas o restricción del crecimiento, factores que pueden desencadenar un parto anticipado si no se detectan oportunamente.
Panorama nacional y rol del INPer en la atención neonatal especializada
El INPer mantiene su posición como uno de los centros públicos más relevantes para la atención de nacimientos prematuros en México, al concentrar embarazos de alto riesgo y brindar intervenciones especializadas desde el primer minuto de vida. Con vigilancia clínica continua, tecnologías como NIRS, unidades de terapia intensiva e intermedia y un banco de leche humana en operación, la institución ofrece capacidades que no están disponibles de manera homogénea en la red hospitalaria del país. De acuerdo con la Secretaría de Salud, estas condiciones permiten mejorar la supervivencia y reducir complicaciones en una población neonatal que exige cuidados de alta especialidad, consolidando al instituto como un punto de referencia nacional para la atención del recién nacido prematuro.




