El director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, anunció la llegada del primer lote de camas hospitalarias eléctricas nuevas que serán distribuidas progresivamente en la red de nosocomios del organismo. La entrega inicial forma parte de un plan más amplio para renovar 2.275 camas en el país, con el propósito de mejorar las condiciones de atención, sustituir equipos en desuso y fortalecer la infraestructura clínica disponible para los pacientes.
Desde el almacén central del Instituto, Batres destacó que las primeras 180 unidades cuentan con características tecnológicas orientadas a mejorar la seguridad, comodidad y adaptabilidad durante la hospitalización. Las camas son eléctricas, ajustables y tienen controles que permiten modificar su posición de acuerdo con las necesidades del paciente. Además, incorporan colchones impermeables, antibacteriales y retardantes al fuego.
“Estamos recibiendo el primer lote de 180 camas nuevas hospitalarias de un total de 2 mil 275 camas que recibirá nuestra institución. Son camas modernas, eléctricas, tienen un control para que las maneje el propio paciente, se adaptan a sus dimensiones y estatura, y a sus necesidades de salud”, afirmó el director general del ISSSTE.
La renovación de camas hospitalarias representa un componente operativo relevante para los servicios de salud, especialmente en áreas de hospitalización donde la funcionalidad del mobiliario clínico incide en la seguridad del paciente, el trabajo del personal asistencial y la capacidad institucional para ofrecer una atención digna y oportuna. En este caso, el Instituto informó que las nuevas unidades reemplazarán camas inservibles o con tecnologías anacrónicas.
Primeras 20 camas hospitalarias llegarán al área de pediatría del Hospital Regional “1° de Octubre”
El Hospital Regional “1° de Octubre”, ubicado en la Ciudad de México, fue el primer nosocomio en recibir parte de este equipamiento. En total, se entregaron 20 camas eléctricas nuevas, que serán instaladas en el área de pediatría. Según informó la institución, estas unidades beneficiarán a más de 1.500 niñas y niños que son hospitalizados cada año en este centro asistencial.
Durante la entrega, Martí Batres señaló que la distribución continuará durante las próximas semanas hasta completar las 2.275 camas previstas para la red del ISSSTE. La implementación será gradual y estará orientada a sustituir camas en desuso o con tecnologías rezagadas por equipos eléctricos que permitan mayor funcionalidad en la atención hospitalaria.
“Vamos a estar entregando a lo largo de varias semanas las camas, hasta completar las 2 mil 275. Hoy venimos a entregar 20 camas, se van a desplegar en el área de pediatría y así vamos a sustituir camas en desuso o con tecnologías anacrónicas por estas camas eléctricas”, agregó Batres.
La priorización del área pediátrica en esta primera entrega tiene un alcance regional. El director del Hospital Regional “1° de Octubre”, Edilberto Jiménez Rendón, explicó que el beneficio alcanzará a pacientes pediátricos atendidos anualmente en el nosocomio, procedentes no solo de la zona norte de la Ciudad de México, sino también de entidades como Hidalgo, Querétaro, Estado de México, Tlaxcala y Michoacán.
Esta cobertura refleja el papel del hospital como unidad de referencia para población infantil de diferentes territorios. Por ello, la renovación del equipamiento en pediatría puede tener impacto directo en la experiencia de hospitalización, la capacidad de respuesta clínica y las condiciones de trabajo del personal de salud.
Equipamiento complementario y suministro de medicamentos
Además de las 20 camas hospitalarias, el Hospital Regional “1° de Octubre” recibió otros equipos e insumos destinados a fortalecer su capacidad operativa. La entrega incluyó un refrigerador de grado médico, un ultrasonido oftalmológico, un autoclave dental Clase B, seis glucómetros, 2.200 tiras reactivas, dos sillas de ruedas y ocho estetoscopios.
El Instituto también reportó la entrega de 115.691 piezas de medicamentos y material de curación. Esta dotación complementaria amplía el alcance del anuncio, al no limitarse únicamente al mobiliario hospitalario, sino incluir equipos diagnósticos, insumos clínicos y recursos necesarios para la atención cotidiana.
En términos de gestión hospitalaria, la disponibilidad de camas funcionales debe analizarse junto con otros componentes: dispositivos médicos, insumos, medicamentos, equipos de diagnóstico, capacidad de enfermería, mantenimiento biomédico y procesos de referencia. La entrega descrita por el ISSSTE articula varios de estos elementos, aunque el eje central de la estrategia anunciada es la renovación progresiva de camas.
La incorporación de camas eléctricas también puede facilitar el manejo de pacientes con distintas condiciones clínicas. Al permitir ajustes de posición y adaptación a las dimensiones o necesidades del paciente, estos equipos contribuyen a mejorar la ergonomía asistencial, reducir esfuerzos físicos durante la movilización y apoyar procesos de cuidado en hospitalización.
