La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México realizó el 18 de marzo de 2026 la jornada “Neurociencias para la vida: Salud mental, prevención y bienestar en juventudes universitarias”, una actividad organizada por el Programa de Salud Mental para la Comunidad de Facultad de Medicina (PROSAM) para analizar cómo el conocimiento de los procesos neurobiológicos, así como su divulgación y aplicación, contribuyen a la formación de profesionales de la salud con competencias científicas y humanas.
La jornada reunió contenidos académicos y espacios de reflexión sobre salud mental, prevención y bienestar en el ámbito universitario, con una estructura centrada en cinco ejes principales: divulgación científica, ética y responsabilidad social; neurociencias y funcionamiento cerebral en la vida diaria; salud mental en juventudes universitarias; prevención y promoción del bienestar desde un enfoque neurocientífico; y neurociencia aplicada a la formación médica y profesional.
Un enfoque interdisciplinario sobre cerebro, formación médica y bienestar
El evento fue inaugurado por el doctor Diego Armando Coronel Manzo, responsable del PROSAM, quien destacó la necesidad de fortalecer la articulación entre distintas áreas de la Facultad de Medicina y disciplinas afines. “Buscamos que haya una integración interdisciplinaria entre los distintos componentes de la Facultad de Medicina y en ciencias afines, donde se trabaja día a día con aspectos relacionados con el cerebro”, expresó.
Después de la apertura, el doctor Jorge Adan Alegría Baños, profesor de Embriología, impartió la conferencia magistral “Cómo se forma el cerebro: Hitos morfológicos que determinan la estructura y función neuronal”. Durante su intervención presentó un recorrido por el desarrollo del sistema nervioso desde el ambiente intrauterino a partir de la tercera semana de gestación y explicó cinco hitos fundamentales de este proceso: neurulación, vesiculación, proliferación, migración y diferenciación.
El especialista también subrayó la importancia de la poda sináptica, un proceso que ocurre tanto en el periodo prenatal como en la adolescencia, y precisó que este fenómeno no debe confundirse con apoptosis o destrucción neuronal. Con ello, la ponencia aportó una base neurobiológica para comprender etapas clave del desarrollo cerebral y su relación con la estructura y la función neuronal.
Ritmos circadianos y aplicaciones clínicas de la cronobiología
Otra de las ponencias centrales estuvo a cargo del doctor Alberto Manuel Ángeles Castellanos, jefe del Departamento de Anatomía, quien abordó la relevancia de los ritmos circadianos en la organización temporal de las actividades biológicas. Durante su exposición explicó que estos ritmos están influidos por el ciclo luz-oscuridad y presentó el tema desde la perspectiva de la cronobiología, a la que definió como una ciencia joven con aplicaciones clínicas orientadas a optimizar tratamientos según el momento más adecuado del día para su administración.
En su intervención también habló sobre los efectos de la exposición a luz constante, como ocurre en hospitales o en trabajos nocturnos, y explicó que esta condición puede desorganizar los ritmos biológicos y favorecer problemas de salud como un mayor riesgo de cáncer y envejecimiento prematuro.
Como parte de la evidencia expuesta, presentó un estudio realizado en bebés prematuros en unidades de cuidados intensivos, en el que se observó que la exposición continua a la luz afectaba su desarrollo. Al implementar un ciclo de luz-oscuridad mediante el uso de cascos, se registró estabilización de la frecuencia cardiaca, mejor perfusión de oxígeno, mayor tolerancia a la alimentación y una reducción significativa en la estancia hospitalaria.
PROSAM refuerza la atención y la detección temprana en salud mental
La jornada también incluyó la presentación de avances del PROSAM, creado en 2022 para responder a la alta exigencia emocional de las carreras de la Facultad de Medicina. En una mesa redonda participaron la maestra Marisa Morales Loyola, la psicóloga Diana Abigail Martínez Aguirre y la psicóloga Rubí Isabel Beltrán Chávez, quienes plantearon que la salud mental no debe entenderse únicamente como un reto individual, sino también como un desafío sistémico dentro de la formación universitaria.
Durante este espacio se retomó la frase “Debemos cuidar a quienes nos cuidan”, como una síntesis del enfoque del programa. De acuerdo con lo expuesto en la jornada, el PROSAM opera bajo dos pilares principales: un área clínica, orientada a la atención individual, y un área comunitaria, centrada en la prevención y la detección temprana.
Entre las acciones actualmente implementadas se encuentra un tamizaje dirigido a estudiantes de nuevo ingreso para evaluar riesgos de depresión, ansiedad y consumo de sustancias. Esta estrategia busca fortalecer una cultura de paz y bienestar dentro de la Facultad de Medicina, a partir de mecanismos de identificación oportuna y acompañamiento.
Talleres sobre regulación emocional, autocuidado y vida universitaria
Como cierre de la actividad se desarrollaron dos talleres enfocados en herramientas prácticas para la vida académica. El primero, “Estrategias neurocientíficas para la regulación emocional y el manejo de estrés académico”, fue impartido por la doctora Karina Bermeo Mora. El segundo, “Aplicación práctica de la neurociencia al autocuidado y la vida universitaria”, estuvo a cargo de los médicos pasantes de Servicio Social Dante Rene Briseño Martínez y Andrea Acosta Maciel.
Con esta programación, la Facultad de Medicina de la UNAM articuló contenidos científicos, experiencias aplicadas y espacios de reflexión sobre salud mental en juventudes universitarias, en una jornada que vinculó neurociencia, formación médica y prevención desde una perspectiva académica y comunitaria.
