Las Rutas de la Salud en IMSS-Bienestar se consolidaron como el eje logístico para el suministro de medicamentos en unidades médicas del sistema público, con 160 millones de piezas entregadas desde el arranque de la estrategia y un monitoreo en tiempo real del abasto oncológico que, según lo informado por Alejandro Svarch Pérez, Director General. IMSS Bienestar, durante la conferencia matutina, fluctúa entre 91 % y 97 % en 56 unidades especializadas. La presentación oficial destacó además la racionalización del catálogo de medicamentos, la incorporación de herramientas de control fuera de farmacias y la llegada de 1.956 médicas y médicos a la institución.
Las Rutas de la Salud en IMSS-Bienestar fueron presentadas como el “sistema operativo y logístico” diseñado para garantizar un abasto sostenido en todas las unidades médicas de la institución. En la presentación se subrayó que esta estrategia busca corregir uno de los problemas estructurales del modelo previo: la existencia de un catálogo descrito como irracional y fragmentado en las unidades médicas. En su lugar, la institución afirmó haber avanzado hacia un esquema de medicamentos más racional en todos los niveles de atención.
El balance numérico fue uno de los ejes centrales. De acuerdo con la información dada a conocer, las Rutas de la Salud han permitido entregar 160 millones de piezas de medicamentos. De ese total, 115 millones fueron distribuidas en los últimos cinco meses de 2025, mientras que en lo corrido de 2026 la cifra asciende a 45 millones de piezas. Estos datos fueron expuestos como evidencia del ritmo de consolidación del nuevo modelo logístico.
Rutas de la Salud en IMSS-Bienestar: un nuevo modelo de abasto con catálogo racionalizado
Uno de los cambios que la institución destacó fue la construcción de un catálogo de 147 medicamentos para el primer nivel de atención, elaborado junto con expertos de la Secretaría de Salud. Según se explicó, este listado busca llevar la “más alta evidencia científica” a las farmacias de las unidades médicas y cubrir todos los grupos terapéuticos necesarios en el primer contacto con los pacientes.
Dentro de ese catálogo se incluyeron, de manera explícita, medicamentos orientados a la salud reproductiva y a la anticoncepción, un dato relevante en la configuración del botiquín básico del primer nivel. La exposición oficial no detalló la composición completa del catálogo, pero sí insistió en que se trata de una selección racional que pretende homogeneizar la disponibilidad terapéutica y evitar la dispersión previa en las unidades.
El énfasis en la racionalización del abasto sugiere una reorganización de la farmacia institucional alrededor de criterios clínicos y logísticos más definidos. En términos operativos, el mensaje central fue que el acceso a medicamentos ya no dependería de inventarios desarticulados entre unidades, sino de una red de distribución con rutas establecidas y un catálogo unificado para responder a las necesidades esenciales de atención.
Medicamentos oncológicos: monitoreo en tiempo real y abasto de 91 % a 97 %
La presentación también otorgó un lugar prioritario a los kits de medicamentos altamente especializados, en particular a los oncológicos. En este punto, la institución vinculó directamente la estrategia de abasto con el proceso de digitalización interna. Se informó que las 56 unidades oncológicas ya cuentan con un sistema informático que permite monitorear en tiempo real la disponibilidad de estos insumos.
Con base en ese sistema, se afirmó que el abasto de medicamentos oncológicos en esas 56 unidades fluctúa actualmente entre 91 % y 97 %, nivel que fue calificado como una “cifra histórica”. La relevancia del dato radica en que se trata de tratamientos de alto impacto clínico, alta sensibilidad terapéutica y elevados costos unitarios, donde cualquier interrupción puede afectar la continuidad asistencial.
Se citó como ejemplo el Lorlatinib de 100 mg tabletas, medicamento utilizado para cáncer de pulmón, para ilustrar que los tratamientos especializados están llegando a la población que los necesita mediante este esquema de distribución. Aunque no se desarrolló una relación completa de fármacos de alta especialidad, el mensaje institucional fue que la estrategia no se limita al cuadro básico, sino que también cubre terapias complejas.
Comparación histórica: del 36,1 % al nivel de otras instituciones
Según lo expuesto, un estudio que monitoreó el suministro entre 2010 y 2018 mostró que en las instituciones que atendían a la población sin seguridad social el abasto no superaba 36,1 %, mientras que en las unidades con seguridad social alcanzaba 95 %.
La lectura institucional de ese contraste es que existía una brecha marcada entre el acceso a medicamentos para población con cobertura contributiva y para quienes dependían de servicios sin seguridad social. En ese contexto, el dato actual del abasto oncológico fue presentado como una señal de que esa diferencia comienza a cerrarse, al alcanzar niveles semejantes a los de otras instituciones del sector.
Control visible en farmacias y garantía de continuidad terapéutica
Otro componente anunciado en la mañana, fue la instalación de un instrumento de control afuera de las farmacias de la institución, comenzando por las 56 unidades de atención oncológica. Se explicó que este mecanismo incluye un teléfono conectado de forma central con la Ciudad de México y con la Oficina de la Dirección General, con el fin de ofrecer una vía directa de reporte y seguimiento.
La intención declarada es que la población tenga la garantía de que los medicamentos se cuentan y que no habrá interrupciones terapéuticas. Este punto introduce un componente de supervisión visible para el usuario, en el que el control del abasto no queda solo dentro de la cadena administrativa, sino que se proyecta hacia el entorno inmediato de las farmacias.
Las Rutas de la Salud fueron definidas como algo más que un mecanismo logístico. Se les atribuyó un sentido de justicia social, bajo la premisa de que nadie debería quedarse sin tratamiento por razones de disponibilidad o por su condición social.
Refuerzo de personal: 1.956 médicas y médicos se incorporan este mes
Además del componente farmacéutico, el director Svarch incluyó un anuncio sobre talento humano. Informó que ingresaron 1.956 médicas y médicos al IMSS-Bienestar y que comenzarán a trabajar muy pronto.
La combinación entre abasto, digitalización y refuerzo del personal fue presentada como parte de una misma ruta de consolidación institucional. En conjunto, estos elementos buscan mostrar que la mejora en el acceso a medicamentos no se explica solo por la compra o distribución de insumos, sino también por la reorganización del sistema de atención.
En términos de política pública, la apuesta de IMSS-Bienestar destaca una premisa, garantizar que el medicamento llegue en tiempo y forma, desde el primer nivel de atención hasta terapias altamente especializadas. Los resultados expuestos (160 millones de piezas entregadas, 147 medicamentos racionalizados para primer nivel, 56 unidades oncológicas con monitoreo digital y un abasto de 91 % a 97 % en oncología) apuntan a construir esa narrativa. El desafío, a partir de estos datos, será sostener esos niveles de suministro y traducirlos en continuidad terapéutica efectiva para la población usuaria.
