Expertos de gobiernos, organizaciones de empleadores y organizaciones de trabajadores adoptaron el primer repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en el trabajo en la acuicultura. La decisión marca un avance relevante para fortalecer la protección laboral en un sector que ha registrado un crecimiento exponencial durante las últimas décadas y que cumple un papel estratégico en la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y la diversificación de los medios de vida.
La acuicultura se ha consolidado como una actividad clave dentro de los sistemas agroalimentarios, especialmente en zonas rurales donde contribuye al desarrollo empresarial, la generación de empleo y la creación de nuevas oportunidades productivas. Sin embargo, este crecimiento también ha evidenciado retos laborales importantes, particularmente en materia de seguridad y salud ocupacional.
De acuerdo con la información presentada por la OIT, en muchos países los trabajadores de la acuicultura siguen enfrentando déficits de trabajo decente, entre ellos prácticas deficientes en seguridad y salud. Estas condiciones limitan la capacidad del sector para desarrollar plenamente su potencial y plantean la necesidad de contar con orientaciones prácticas que puedan ser aplicadas por gobiernos, empleadores, trabajadores y otros actores vinculados a la actividad acuícola.
El repertorio se fundamenta en los convenios fundamentales de la OIT y en otras normas internacionales del trabajo pertinentes. Su propósito es orientar el diseño y la aplicación de políticas dirigidas a proteger a los trabajadores frente a lesiones y enfermedades profesionales prevenibles, un punto central para garantizar que el crecimiento del sector sea compatible con condiciones laborales dignas y sostenibles.
Un instrumento práctico para gobiernos, empleadores y trabajadores
El repertorio adoptado por los mandantes tripartitos de la OIT no se limita a una declaración de principios. Su valor está en ofrecer orientaciones prácticas para todas las personas que tienen responsabilidades, obligaciones y derechos relacionados con la seguridad y salud en el trabajo en la acuicultura. Esta característica es clave porque el sector involucra una amplia diversidad de entornos laborales, desde explotaciones acuícolas y embarcaciones hasta zonas de procesamiento y comunidades rurales.
La adopción de este instrumento permite avanzar hacia una comprensión más integral del riesgo ocupacional en la acuicultura. La prevención de accidentes, enfermedades laborales y condiciones inseguras no depende únicamente de la actuación individual de los trabajadores, sino de políticas, procedimientos, responsabilidades institucionales y mecanismos de vigilancia que deben ser incorporados en la gestión cotidiana del sector.
El documento también busca apoyar a los mandantes tripartitos de la OIT y a otras partes interesadas en la formulación de políticas públicas y medidas operativas. En este sentido, su alcance puede ser útil para autoridades laborales, entidades responsables de inspección, empresas acuícolas, organizaciones de trabajadores, asociaciones sectoriales y actores de la cadena agroalimentaria.
Para el sector salud ocupacional, el repertorio representa una herramienta de referencia para fortalecer la prevención. La existencia de lesiones y enfermedades profesionales prevenibles indica que hay margen para mejorar la identificación de riesgos, la gestión de peligros, la capacitación, la supervisión y la implementación de entornos laborales más seguros.
Acuicultura, desarrollo sostenible y sistemas alimentarios resilientes
La OIT subrayó que un entorno de trabajo seguro y saludable es esencial para el crecimiento a largo plazo de la acuicultura. Esta afirmación conecta la seguridad laboral con la sostenibilidad del sector: no puede hablarse de sistemas alimentarios resilientes ni de desarrollo sostenible si las personas que sostienen la producción enfrentan condiciones laborales inseguras o desprotegidas.
La acuicultura contribuye a la seguridad alimentaria y a la reducción de la pobreza, pero su expansión debe estar acompañada de estándares laborales adecuados. La protección de los trabajadores no es un componente accesorio del desarrollo productivo, sino una condición para que el sector pueda consolidarse con legitimidad social, eficiencia y sostenibilidad.
En particular, el énfasis en las zonas rurales resulta relevante. La acuicultura puede diversificar medios de vida y generar empleo donde existen limitadas alternativas económicas. Sin embargo, si ese empleo se desarrolla bajo déficits de trabajo decente, el potencial de la actividad se ve reducido. Por eso, la seguridad y salud en el trabajo aparece como un eje necesario para mejorar tanto las condiciones laborales como el desempeño general del sector.
Christine Campeau, presidenta de la Reunión, destacó que el repertorio es resultado del diálogo, el respeto mutuo y la responsabilidad colectiva. Según afirmó, detrás de cada párrafo debatido hay personas reales, y las orientaciones elaboradas llegarán finalmente a lugares de trabajo, embarcaciones, explotaciones acuícolas, zonas de procesamiento y comunidades rurales en distintas regiones del mundo.
Esta declaración permite dimensionar el alcance humano del documento. Las recomendaciones no están dirigidas únicamente a marcos institucionales abstractos, sino a espacios concretos donde se desarrollan actividades productivas y donde los trabajadores enfrentan riesgos que pueden ser prevenidos mediante mejores prácticas, políticas y responsabilidades compartidas.
Diálogo social sectorial y promoción del trabajo decente
La adopción del repertorio también reafirma el papel del diálogo social sectorial como mecanismo para producir resultados concretos. Al involucrar a gobiernos, empleadores y trabajadores, la OIT busca que las recomendaciones reflejen una visión equilibrada de las responsabilidades y necesidades del sector.
Vera Paquete-Perdigao, directora del Departamento de Gobernanza del Trabajo y Políticas Sectoriales de la OIT, señaló que la adopción del repertorio demuestra que el diálogo social sectorial puede ofrecer resultados concretos para los mandantes tripartitos en un sector fundamental para la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales. También expresó la expectativa de que el documento sirva como herramienta práctica para gobiernos, empleadores y trabajadores en el diseño y aplicación de políticas y medidas de seguridad y salud en el trabajo.
La funcionaria vinculó además este instrumento con la promoción del trabajo decente en el conjunto del sector agroalimentario. Esta conexión es relevante porque la acuicultura no puede entenderse como una actividad aislada, sino como parte de una cadena productiva más amplia en la que convergen producción de alimentos, empleo, desarrollo territorial, comercio y sostenibilidad.
Desde una perspectiva de salud pública y laboral, el repertorio puede contribuir a prevenir daños evitables en una población trabajadora que desempeña funciones esenciales para la seguridad alimentaria. La prevención de lesiones y enfermedades profesionales no solo protege a los trabajadores, sino que también reduce interrupciones productivas, mejora la calidad del empleo y fortalece la estabilidad del sector.
La adopción del primer repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en la acuicultura constituye, por tanto, un hito para la gobernanza laboral internacional. Su implementación dependerá ahora de la capacidad de los países, empleadores, trabajadores y demás actores del sector para convertir estas orientaciones en políticas efectivas, prácticas preventivas y entornos laborales más seguros.
