La atención neonatal IMSS para bebés prematuros se apoya en una red de 62 Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en hospitales de Segundo Nivel, más de 500 subespecialistas en neonatología y tecnología clínica de nueva generación. En 2024, el Instituto reportó 289.320 nacimientos vivos, de los cuales 31.241 fueron prematuros (antes de la semana 37), un volumen que mantiene la prematuridad como una presión constante sobre la capacidad instalada, los protocolos de alto desempeño y el seguimiento multidisciplinario desde el nacimiento hasta el egreso.
De acuerdo con el reporte presentado por Santiago de la O Jiménez, coordinador de Programas Médicos del Área de Atención Perinatal, los 31.241 nacimientos prematuros equivalen al 10,7% del total atendido en unidades médicas del Instituto durante 2024. Dentro de ese universo, 4.685 bebés nacieron con peso igual o menor a 1.500 gramos, lo que los clasifica como de muy bajo peso al nacer y exige cuidados intensivos especializados.
En la práctica clínica y de gestión, estos datos delimitan dos exigencias simultáneas: por un lado, la necesidad de garantizar una respuesta rápida y protocolizada en salas de parto y UCIN; y por otro, asegurar continuidad del cuidado durante estancias que tienden a prolongarse cuando el nacimiento ocurre con menor edad gestacional y menor peso. El Instituto precisa que la duración de hospitalización depende de la edad gestacional, el peso y las condiciones médicas maternas: a menor edad gestacional y menor peso, mayor estancia intrahospitalaria y mayor demanda de monitoreo y decisiones clínicas integradas.
Atención neonatal IMSS en UCIN con tecnología para soporte avanzado
El fortalecimiento de la atención se sustenta en infraestructura y capacidades específicas: el IMSS opera 62 UCIN en hospitales de Segundo Nivel de atención, orientadas a manejar complicaciones frecuentes de la prematuridad y escenarios de alta complejidad. En paralelo, se reporta la incorporación de tecnología de punta, incluyendo incubadoras duales, ventiladores híbridos de nueva generación y ventiladores de alta frecuencia oscilatoria.
Estos recursos son presentados como parte del estándar operativo para una atención integral, con foco en la estabilidad respiratoria y hemodinámica, la termorregulación, la prevención de infecciones y la vigilancia de complicaciones asociadas a la inmadurez orgánica. En el caso de prematuros extremos o de muy bajo peso, la disponibilidad de soporte ventilatorio avanzado es un componente crítico para reducir deterioros agudos y sostener la ventana terapéutica.
Resultados reportados y cómo se leen las cifras de mortalidad
El Instituto afirma que la tasa de supervivencia de los bebés prematuros atendidos supera el 90%, y reporta una mortalidad perinatal de 10,2% y una mortalidad neonatal de 9%. Según el propio IMSS, estos resultados reflejan el impacto de la infraestructura médica y de los protocolos clínicos implementados en sus UCIN.
Las cifras se interpretan como un balance institucional que combina capacidad instalada, disponibilidad de subespecialistas, enfermería entrenada y adherencia a rutas clínicas. El mensaje central del Instituto es que la combinación de UCIN, tecnología y protocolos permite contener parte del riesgo clínico inherente a la prematuridad, particularmente cuando se trata de recién nacidos con inmadurez pulmonar o vulnerabilidad a infecciones y complicaciones neurológicas.
Talento humano y continuidad del cuidado desde el nacimiento hasta el egreso
El IMSS reporta 4.027 pediatras en sus unidades médicas hospitalarias, de los cuales 513 son subespecialistas en neonatología. Esta base clínica se articula con personal de Enfermería capacitado y con equipos multidisciplinarios que sostienen la atención integral desde el nacimiento hasta el alta.
En el marco descrito por el Instituto, el seguimiento riguroso no se limita al soporte agudo en UCIN: también contempla medidas de neurodesarrollo, prevención de secuelas y formación del cuidador primario, especialmente cuando el egreso ocurre con necesidades de control estrecho o con riesgos residuales asociados a la prematuridad.
Riesgos clínicos y factores asociados al nacimiento prematuro
El IMSS señala que se estima que 16% de los nacimientos prematuros ocurre antes de la semana 32 de gestación, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves, entre ellas parálisis cerebral, problemas respiratorios, cardiovasculares, visuales, auditivos y retrasos en el desarrollo.
En cuanto a factores de riesgo, el Instituto identifica condiciones asociadas al nacimiento prematuro como: edad materna extrema (menores de 15 y mayores de 35 años), antecedentes de partos prematuros, bajo nivel socioeconómico, consumo de tabaco, alcohol y drogas, desnutrición crónica, falta de atención prenatal, y enfermedades maternas como preeclampsia, hipertensión arterial, infecciones del tracto urinario, anemia y embarazos múltiples.
Protocolos clínicos y prevención desde el Primer Nivel
En su ruta institucional, el IMSS subraya acciones preventivas desde el Primer Nivel de atención: control prenatal, evitar consumo de sustancias nocivas, mantener un peso saludable, asistir a controles médicos, prevenir infecciones durante el embarazo y eliminar cesáreas electivas antes de las 39 semanas cuando no exista indicación médica.
En el frente asistencial, la institución lista protocolos para favorecer el desarrollo integral del prematuro: reanimación neonatal, uso de inductores de madurez pulmonar, atención amigable en la primera hora de vida, neurohabilitación, método canguro, ventilación mecánica no invasiva, diagnóstico oportuno de infecciones, prevención de retinopatía del prematuro, detección de enfermedades congénitas y capacitación a cuidadores primarios.
Un llamado sanitario con marco global
El Instituto cierra con un llamado a tomar conciencia sobre la prematuridad para prevenir nacimientos prematuros y garantizar atención especializada a quienes la requieren. Como referencia global, el texto señala que se estima que 15 millones de bebés nacen prematuramente cada año en el mundo y que esta condición es la principal causa de muerte en menores de cinco años.
Enfoque editorial: Con los datos reportados, el IMSS plantea una estrategia basada en tres pilares: capacidad UCIN, tecnología y protocolos, para sostener resultados de supervivencia y reducir riesgo clínico en una población neonatal de alta vulnerabilidad, con acciones preventivas orientadas a disminuir exposición a factores de riesgo y fortalecer el control prenatal en México.
