En el marco del Día Mundial contra la Obesidad, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) llamó a fortalecer la alimentación saludable mediante la recuperación de productos tradicionales de la cocina mexicana. La institución planteó que alimentos como maíz, frijoles, calabaza, quelites, flor de calabaza, aguacate, nopal y chile pueden incorporarse a la dieta cotidiana como parte de una estrategia preventiva frente a la obesidad, una condición que eleva el riesgo de diabetes, hipertensión arterial, cáncer y enfermedades del riñón, hígado y corazón.
El planteamiento del ISSSTE pone el foco en un punto concreto: la prevención de la obesidad también pasa por revisar qué se consume todos los días y cómo se preparan los alimentos. En esa línea, especialistas del instituto insistieron en reducir alimentos procesados, limitar en lo posible las bebidas azucaradas, fomentar el ejercicio físico y acudir a los servicios médicos para identificar de manera oportuna enfermedades cardio-reno-metabólicas.
La dieta tradicional mexicana, en el centro del mensaje institucional
La jefa de área del Centro de Dietética y Nutrición de la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE, María Cristina Rodríguez Márquez, explicó que el campo mexicano ofrece alimentos saludables que, al integrarse a la alimentación diaria, aportan nutrientes, grasas y carbohidratos necesarios para mantener una buena salud.
La especialista destacó que, de acuerdo con las nuevas Guías Alimentarias, debe privilegiarse la llamada “Dieta de la Milpa”, que contempla alimentos como maíz, calabaza, quelites, flor de calabaza, frijoles, aguacate, nopal y chile. “México tiene una riqueza nutricional increíble. Siguiendo nuestras nuevas Guías Alimentarias, debemos privilegiar la ‘Dieta de la Milpa’”, remarcó.
La recomendación del ISSSTE no se limita a promover ingredientes tradicionales por su valor cultural. También los presenta como parte de una alimentación con beneficios nutricionales concretos. Rodríguez Márquez detalló que el maíz, cuando se consume en tortilla o nixtamalizado y no frito, es una fuente de calcio y fibra. La nixtamalización, precisó, consiste en cocer granos de maíz con agua y cal viva para ablandarlos.
A su vez, señaló que los frijoles y otras leguminosas aportan fibra, ayudan a controlar el azúcar y el colesterol, y ofrecen proteína de origen vegetal. Según explicó, este tipo de proteína contribuye a reducir el consumo de grasas saturadas y favorece una mayor saciedad.



Aguacate, nopal, quelites y calabaza: alimentos con aporte nutricional
Dentro de la misma recomendación, Rodríguez Márquez indicó que el aguacate es una buena fuente de grasas saludables que ayuda a proteger el corazón. También señaló que el nopal, los quelites y las verdolagas son bajos en calorías y, al mismo tiempo, representan una fuente importante de fibra y antioxidantes.
En el caso de la calabaza y el chile, explicó que contienen fibra, vitaminas y antioxidantes, por lo que forman parte de los alimentos que pueden incorporarse a la dieta cotidiana. El mensaje de fondo del ISSSTE es claro: la cocina tradicional mexicana ofrece opciones alimentarias que pueden apoyar hábitos más saludables cuando se integran de manera regular y adecuada.
La preparación de los alimentos también influye en la prevención
Además de los productos recomendados, el ISSSTE subrayó que la forma de preparación es determinante. Rodríguez Márquez advirtió que los alimentos fritos, capeados o empanizados absorben grandes cantidades de grasas, lo que eleva su aporte energético.
En contraste, señaló que los alimentos cocinados al vapor, asados, empapelados o preparados en caldos y guisos conservan mejor los nutrientes. Esta precisión resulta relevante porque desplaza la discusión del ingrediente por sí solo hacia el patrón completo de alimentación.
Con ello, la institución remarcó que la prevención no depende únicamente de incorporar ciertos productos, sino también de evitar preparaciones que aumenten de forma considerable el contenido de grasa de los platillos.
Cardiología del CMN “20 de Noviembre” advierte sobre los riesgos de la obesidad
Por su parte, el jefe del servicio de Cardiología del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, Enrique Gómez Álvarez, advirtió que la obesidad es un problema de salud pública porque propicia el desarrollo de otros padecimientos. Entre ellos mencionó diabetes, hipertensión arterial y cáncer, además de enfermedades del riñón, hígado y corazón.
“Se debe modificar los estilos de vida, disminuir los alimentos procesados, limitar -tanto como sea posible- las bebidas azucaradas, además de fomentar el ejercicio físico y acudir a los servicios médicos para detectar enfermedades cardio-reno-metabólicas oportunamente. La prevención es nuestra meta”, enfatizó.
La declaración del especialista refuerza el enfoque preventivo planteado por el ISSSTE en el contexto del Día Mundial contra la Obesidad. Más allá del peso corporal, la institución vinculó esta condición con riesgos clínicos que comprometen distintos órganos y sistemas, y planteó la adopción de hábitos saludables como una medida necesaria para reducir ese impacto.
ISSSTE ofrece orientación nutricional con apoyo multidisciplinario
Como parte de esta estrategia, el Centro de Dietética y Nutrición del ISSSTE cuenta con profesionales de la nutrición que realizan diagnóstico y brindan planes de alimentación con un enfoque multidisciplinario. La atención incluye apoyo de psicólogos y activadores físicos, y está dirigida tanto a derechohabientes como al público en general.
El servicio opera en un horario de 08:00 a 18:00 horas. Las personas interesadas pueden solicitar una cita a través de los teléfonos 55 5606-4018 y 55 5606-0532, extensión 118.
Con este llamado, el ISSSTE reafirmó su apuesta por la prevención de la obesidad a partir de hábitos alimentarios saludables, actividad física y atención oportuna. En ese marco, la recuperación de alimentos tradicionales mexicanos fue presentada como una herramienta práctica para fortalecer la salud y reducir el riesgo de enfermedades asociadas.



