En el marco de la misión comercial de México a Canadá, realizada como seguimiento a la visita que Canadá efectuó a México en febrero de 2026, el Gobierno mexicano consolidó una agenda de cooperación bilateral con énfasis en sectores estratégicos para el desarrollo económico y el bienestar social e industria farmacéutica. La misión reunió a más de 200 empresas y puso en el centro de la conversación la necesidad de fortalecer la capacidad productiva nacional en salud, diversificar cadenas de suministro y ampliar la integración de México en ecosistemas internacionales de innovación.
La delegación mexicana estuvo encabezada por la Secretaría de Economía, bajo el liderazgo de Marcelo Ebrard Casaubon, junto con la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), dirigida por el comisionado Víctor Hugo Borja Aburto. La participación de estas entidades refleja una aproximación intersectorial que conecta política industrial, regulación sanitaria, innovación tecnológica y necesidades del sistema de salud.
La visita permitió avanzar en una estrategia de cooperación con autoridades canadienses, empresas líderes y centros de investigación. A través de estos espacios de diálogo, se identificaron oportunidades para detonar inversiones, facilitar procesos de transferencia tecnológica y acelerar proyectos de innovación en la industria farmacéutica y de dispositivos médicos. En términos de política pública, el enfoque no se limita a la atracción de capital, sino que busca desarrollar capacidades nacionales con mayor valor agregado.
Siete memorandos de entendimiento para manufactura, APIs y salud digital
Como resultado de la misión, se suscribieron siete memorandos de entendimiento orientados al fortalecimiento del sector farmacéutico y de dispositivos médicos. Entre los actores estratégicos participantes se encuentran Apotex Inc., Biotec Canada, MedCockpit Inc. y HealthEMe, junto con organizaciones mexicanas como CANIFARMA, AMELAF, TIMSER, Neolpharma México y el Consorcio Mexicano de Hospitales.
Los acuerdos cubren áreas prioritarias para el futuro del sector salud. Uno de los ejes principales es el desarrollo de manufactura farmacéutica avanzada, un componente clave para elevar la capacidad productiva, mejorar la resiliencia industrial y reducir vulnerabilidades asociadas a cadenas de suministro altamente dependientes de mercados externos. En este mismo campo, la producción de ingredientes farmacéuticos activos (APIs) aparece como una línea estratégica, debido a su importancia para la fabricación de medicamentos y la autonomía productiva del país.
Otro componente relevante es la digitalización de servicios de salud. Los memorandos incluyen iniciativas relacionadas con salud digital, incluida la patología digital, así como soluciones innovadoras orientadas a enfermedades crónicas y salud mental. Estas áreas responden a necesidades crecientes de los sistemas sanitarios, especialmente en contextos donde la demanda asistencial exige herramientas tecnológicas que permitan mejorar procesos diagnósticos, seguimiento clínico y modelos de atención.
El desarrollo de soluciones para enfermedades crónicas y salud mental también muestra una lectura más amplia de la agenda de innovación. No se trata únicamente de fabricar insumos, sino de vincular tecnología, prestación de servicios, investigación aplicada y capacidad institucional para responder a problemas de salud de alta carga para los sistemas sanitarios.
Proveeduría estratégica, relocalización e integración en cadenas globales
Los memorandos de entendimiento buscan fortalecer la proveeduría estratégica y fomentar la relocalización de cadenas productivas. Este punto es especialmente relevante en el contexto de América del Norte, donde la integración regional de sectores críticos ha adquirido mayor importancia para garantizar disponibilidad, continuidad y seguridad en el suministro de bienes esenciales para la salud.
México busca posicionarse como un socio confiable en la región, no solo por su ubicación geográfica, sino por su capacidad de articular industria, regulación, talento y cooperación internacional. La estrategia apunta a consolidar clústeres industriales en salud, desarrollar infraestructura especializada e incrementar la inversión extranjera en sectores de alto valor agregado.
Desde una perspectiva sanitaria, esta agenda se conecta con el concepto de soberanía sanitaria. Fortalecer la producción nacional de insumos, medicamentos, tecnologías y capacidades especializadas permite reducir riesgos asociados a interrupciones en cadenas internacionales de suministro. Sin embargo, el enfoque descrito no plantea un modelo cerrado, sino una inserción más activa de México en cadenas globales de valor, con transferencia tecnológica, inversión y colaboración científica.
La industria de dispositivos médicos también ocupa un lugar central en esta agenda. La cooperación con actores canadienses puede abrir oportunidades para fortalecer procesos de innovación, manufactura, digitalización y desarrollo tecnológico en un sector que requiere altos estándares regulatorios, inversión sostenida y capacidades técnicas especializadas.
Investigación, innovación y talento especializado en la industria farmacéutica
Además del componente industrial, los acuerdos contemplan proyectos conjuntos de investigación, desarrollo e innovación. Este enfoque es relevante porque la competitividad del sector salud depende cada vez más de la capacidad de convertir conocimiento científico y tecnológico en soluciones aplicables para la atención médica, la producción farmacéutica y la gestión sanitaria.
La formación de talento altamente especializado fue incluida como otro eje de cooperación. Este componente busca cerrar brechas de capacidades y responder a las necesidades actuales y futuras del sistema de salud. En sectores como manufactura avanzada, producción de APIs, salud digital y dispositivos médicos, la disponibilidad de personal capacitado resulta determinante para escalar proyectos, sostener estándares de calidad y atraer inversiones de mayor sofisticación tecnológica.
La agenda también se alinea con los objetivos del Plan México, en la medida en que promueve el fortalecimiento de la industria nacional, la autosuficiencia en insumos para la salud y la consolidación de capacidades tecnológicas de alto valor agregado. De acuerdo con la información oficial, estas acciones también buscan contribuir al crecimiento económico sostenible mediante la generación de empleos especializados y la atracción de inversiones estratégicas.
En este contexto, la cooperación entre México y Canadá puede convertirse en una plataforma para impulsar una agenda de innovación sanitaria con impacto industrial, regulatorio y asistencial. El reto estará en convertir los memorandos de entendimiento en proyectos ejecutables, con mecanismos de seguimiento, metas verificables y resultados concretos para la industria, el sistema de salud y los pacientes.
La Secretaría de Economía, la Secretaría de Salud y COFEPRIS reiteraron su compromiso de seguir impulsando alianzas internacionales que fortalezcan el sistema de salud, promuevan la innovación y mejoren el acceso de la población a servicios médicos de calidad. La misión comercial deja así una hoja de ruta inicial para conectar inversión, manufactura avanzada, salud digital y soberanía sanitaria dentro de una visión de desarrollo con bienestar.
