México participa en la 79ª (79AMS), el principal órgano de decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con una agenda centrada en atención primaria, salud digital y fortalecimiento de la cooperación internacional. La delegación mexicana, encabezada por Patricia Clark, asume además un papel técnico relevante al ocupar la vicepresidencia de la Comisión A, uno de los espacios clave para la discusión de políticas sanitarias globales.
Participación con énfasis técnico y diplomático
Entre el 18 y el 23 de mayo, delegaciones de más de 190 países se reúnen en el Palacio de las Naciones, en Ginebra, Suiza, para participar en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud, el máximo órgano de gobernanza de la Organización Mundial de la Salud.
Bajo el lema “Reconfigurar la salud mundial: una responsabilidad compartida”, la edición de 2026 se desarrolla en un contexto internacional marcado por debates sobre sostenibilidad financiera, equidad sanitaria y reforma institucional del sistema multilateral de salud.
En este escenario, México busca consolidar su posicionamiento técnico y diplomático mediante una agenda que combina representación política, liderazgo en espacios de decisión y exposición de avances nacionales en transformación del sistema de salud.
Patricia Clark encabeza la representación mexicana
La delegación mexicana está liderada por Patricia Clark, secretaria del Consejo de Salubridad General, quien participa como jefa de misión de la Secretaría de Salud del Gobierno de México.
Su presencia en la apertura oficial de la Asamblea refleja el interés del país por fortalecer su interlocución en los principales debates sanitarios multilaterales.
La sesión inaugural de la 79AMS fue presidida este año por el ministro de Salud de República Dominicana, Víctor Atallah, quien asumió la presidencia rotativa correspondiente a la Región de las Américas.
Vicepresidencia de la Comisión A: un espacio estratégico para México
Uno de los hechos más relevantes de la participación mexicana es su designación como vicepresidente de la Comisión A, considerada la principal comisión técnica de la Asamblea Mundial de la Salud.
Este cargo será ocupado por Fernando Espinosa, representante permanente alterno de la misión mexicana ante la Organización de las Naciones Unidas.
La Comisión A tiene un rol central en la formulación de resoluciones técnicas y revisará durante esta edición temas de alto impacto global, entre ellos:
- revisión del Plan de Acción Mundial sobre Resistencia Antimicrobiana 2026-2036;
- enfermedades no transmisibles;
- salud mental;
- financiamiento sostenible para la salud.
La designación de México en esta instancia fortalece su visibilidad dentro de los procesos de deliberación técnica y le permite participar activamente en la construcción de consensos multilaterales.
Atención primaria y Servicio Universal de Salud: la propuesta mexicana
Uno de los espacios paralelos más relevantes para la delegación mexicana fue el evento “El papel de la atención primaria de salud en la salvaguardia de la equidad para el ecosistema global de salud”, organizado por el Gobierno de España.
Durante este encuentro, Patricia Clark presentó la experiencia mexicana en el desarrollo del Servicio Universal de Salud (SUS), una estrategia orientada a articular a las principales instituciones públicas del sistema sanitario:
- Instituto Mexicano del Seguro Social
- Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado
- IMSS-Bienestar
Según la delegación, esta integración busca consolidar un modelo operativo común que mejore eficiencia, interoperabilidad y acceso.
El componente tecnológico de esta transformación se apoya en la Reforma de Salud Digital, publicada en enero de 2026, considerada por el gobierno mexicano como una herramienta para acelerar modernización institucional y coordinación intersectorial.
Menopausia y salud de la mujer: una agenda que gana espacio
Otro de los temas destacados en la agenda mexicana fue la participación en la Recepción sobre la Acción Mundial sobre la Menopausia, organizada también por el Ministerio de Salud de España.
Durante este espacio, Patricia Clark insistió en la necesidad de fortalecer la atención integral de las mujeres durante el climaterio y subrayó el rezago histórico de este tema dentro de la agenda sanitaria internacional.
La inclusión de la menopausia como asunto prioritario refleja un cambio progresivo en las discusiones globales sobre salud de la mujer, que buscan ampliar el enfoque más allá de la salud materna y reproductiva tradicional.
Una agenda paralela centrada en enfermedades crónicas y salud digital
Durante el resto de la semana, México mantendrá participación en eventos técnicos y mesas de trabajo sobre temas alineados con los principales retos epidemiológicos contemporáneos.
Entre ellos destacan:
- cánceres de la mujer;
- consumo de alimentos ultraprocesados;
- obesidad;
- salud metabólica;
- innovación y salud digital;
- atención temprana de la demencia;
- menopausia en el entorno laboral;
- enfermedades no transmisibles en contextos humanitarios.
Esta selección temática muestra una clara priorización de enfermedades crónicas y factores de riesgo, coherente con la carga de enfermedad predominante en América Latina y particularmente en México.
Diplomacia sanitaria: reuniones bilaterales con actores clave
Además de su agenda técnica, la delegación mexicana desarrollará una serie de reuniones bilaterales con actores estratégicos del ecosistema internacional de salud.
Entre los encuentros programados figuran conversaciones con:
- autoridades sanitarias de Canadá;
- representantes de la Organización Panamericana de la Salud;
- funcionarios de la Organización Mundial de la Salud.
Estas reuniones suelen ser determinantes para establecer cooperación técnica, construir alianzas regionales y definir posicionamientos frente a futuras resoluciones multilaterales.
Acompaña esta misión diplomática Francisca Méndez Escobar, representante permanente de México ante la ONU en Ginebra.
¿Qué busca posicionar México en la agenda global?
La participación mexicana en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud muestra una estrategia con tres objetivos visibles.
Primero, proyectar avances internos en reorganización del sistema sanitario, particularmente en atención primaria y digitalización.
Segundo, fortalecer su capacidad de incidencia técnica mediante espacios de liderazgo como la vicepresidencia de la Comisión A.
Y tercero, consolidar una presencia diplomática activa en debates que marcarán la gobernanza sanitaria de la próxima década.
En un contexto global donde la salud pública enfrenta presiones financieras, nuevas amenazas epidemiológicas y crecientes demandas de equidad, la actuación de los Estados en escenarios multilaterales se convierte en un indicador de capacidad institucional y visión estratégica.
Para México, esta Asamblea representa no solo una vitrina política, sino una oportunidad para reforzar su papel como actor relevante dentro de la arquitectura sanitaria internacional.
