El Instituto Nacional de Perinatología (INPer) “Isidro Espinosa de los Reyes” desarrolla un Programa de Cirugía Fetal de alta especialidad y mínima invasión, orientado al tratamiento de enfermedades y malformaciones congénitas desde el embarazo. Su objetivo es intervenir condiciones que, sin manejo oportuno, pueden comprometer la vida fetal o generar secuelas graves después del nacimiento.
Este programa permite realizar procedimientos especializados dentro del útero materno, con un enfoque centrado en mejorar el pronóstico de los bebés y reducir riesgos asociados a patologías complejas. La estrategia forma parte de una atención integral en salud materna y perinatal, que incluye diagnóstico prenatal, intervención fetal, atención neonatal y seguimiento del neurodesarrollo.
La titular del Departamento de Medicina Materno-Fetal del INPer, Sandra Acevedo Gallegos, explicó que uno de los grupos de mayor vigilancia corresponde a los embarazos gemelares. En México, uno de cada 90 embarazos es gemelar y, dentro de estos casos, alrededor del 30 % corresponde a gemelos que comparten la misma placenta. Esta condición incrementa el riesgo de complicaciones durante la gestación y exige seguimiento especializado.
Entre las principales patologías atendidas por el Programa de Cirugía Fetal se encuentran el Síndrome de Transfusión Feto-Fetal (STFF), la restricción selectiva del crecimiento y los gemelos acárdicos. Estas condiciones pueden poner en riesgo la vida de los bebés dentro del útero y requieren diagnóstico oportuno, vigilancia estrecha y, en casos seleccionados, intervención fetal.
Tamizaje temprano y vigilancia especializada en embarazos de alto riesgo
La detección temprana es un componente clave dentro del modelo de atención del INPer. Acevedo Gallegos indicó que el periodo ideal para identificar riesgos y prevenir complicaciones se ubica entre las semanas 11 y 13.6 del embarazo, momento en el que se realiza el tamizaje de primer trimestre.
Este estudio permite identificar alteraciones en el desarrollo fetal y riesgos para la madre, entre ellos preeclampsia o diabetes gestacional. En el caso de los embarazos gemelares que comparten placenta, la vigilancia médica se intensifica con controles cada dos semanas, ultrasonidos estructurales y estudios especializados para detectar posibles riesgos de parto pretérmino.
El seguimiento continuo resulta determinante porque algunas complicaciones pueden evolucionar rápidamente y afectar la supervivencia fetal. En ese contexto, la cirugía fetal se convierte en una herramienta terapéutica de alta precisión para actuar antes del nacimiento, cuando la intervención puede modificar el pronóstico clínico.
La especialista señaló que, en algunos casos, si no se realizan intervenciones fetales, la probabilidad de fallecimiento fetal supera el 90 %. Frente a este escenario, procedimientos como la fotocoagulación láser placentaria han permitido que sobreviva al menos uno de los bebés en cerca del 85 % de los casos, mientras que la supervivencia de ambos se alcanza en alrededor del 65 % al 70 %.
Estas cifras reflejan la relevancia del manejo especializado en embarazos de alto riesgo, especialmente cuando existen complicaciones asociadas a la placenta compartida. Para el ámbito clínico, el dato también subraya la importancia de la referencia oportuna hacia centros con capacidad técnica, equipos multidisciplinarios y experiencia en medicina materno-fetal.
Un programa multidisciplinario con procedimientos de alta complejidad
El Programa de Cirugía Fetal del INPer está en funcionamiento desde 2022 y ha beneficiado a más de 120 pacientes. Su operación depende de un equipo multidisciplinario integrado por médicos materno-fetales, neurocirujanos pediatras, cardiólogos fetales y especialistas en ginecoobstetricia con entrenamiento en cirugía laparoscópica avanzada.
Entre los procedimientos que realiza la institución se encuentran transfusiones intrauterinas, colocación de catéteres fetales, tratamiento de hernias diafragmáticas y corrección intrauterina de defectos del tubo neural. Estas intervenciones requieren capacidad diagnóstica avanzada, infraestructura especializada y coordinación clínica entre distintas áreas.
Uno de los elementos más destacados del programa es que el INPer es la única institución en México que realiza corrección fetal de defectos del tubo neural mediante fetoscopía mínimamente invasiva. Esta técnica se realiza a través de pequeñas incisiones, sin necesidad de extraer el útero del cuerpo materno, lo que representa una alternativa de menor invasión frente a otros abordajes quirúrgicos.
Acevedo Gallegos explicó que esta intervención puede cambiar la vida de las y los pacientes, al contribuir a mejorar su movilidad y calidad de vida futura, además de evitar discapacidades severas. En el caso de los defectos del tubo neural, la posibilidad de intervenir antes del nacimiento abre una oportunidad clínica para reducir secuelas y mejorar el desarrollo posterior.
Atención gratuita e integral en salud materna y perinatal
El INPer mantiene un enfoque integral en salud materna y perinatal, que no se limita al acto quirúrgico. La atención abarca desde el diagnóstico prenatal hasta la intervención fetal, la atención neonatal y el seguimiento del neurodesarrollo de las y los pacientes. Esta continuidad asistencial resulta fundamental para evaluar la evolución clínica después del nacimiento y acompañar posibles necesidades de rehabilitación o manejo especializado.
La institución también brinda atención gratuita, lo que amplía el alcance del programa para pacientes que requieren servicios de alta complejidad. En un campo como la cirugía fetal, donde la disponibilidad de tecnología, talento humano y oportunidad diagnóstica son determinantes, el acceso a este tipo de intervenciones representa un componente estratégico de la atención perinatal especializada.
El desarrollo del programa evidencia el papel de los centros de referencia en el manejo de embarazos de alto riesgo y malformaciones congénitas. Para médicos, administradores hospitalarios y profesionales en formación, la experiencia del INPer plantea una línea de atención donde la medicina fetal, la cirugía mínimamente invasiva y el seguimiento neonatal se articulan para mejorar resultados clínicos desde etapas tempranas de la vida.
