La agenda IMSS y Sindicato quedó formalmente instalada con un grupo de trabajo nacional orientado a atender temas prioritarios para la operación institucional del Seguro Social en México: trato digno, mejora de la atención a derechohabientes, apoyo a trabajadores, salud mental, cobertura de vacantes, abasto de medicamentos e insumos, seguridad e higiene laboral y digitalización de procesos.
La instalación fue encabezada por el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, y el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos Hernández, en la sala de sesiones del H. Consejo Técnico.
Trato digno, atención y bienestar laboral como prioridades
El Instituto Mexicano del Seguro Social y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social instalaron un grupo de trabajo nacional con una agenda que combina dos dimensiones centrales para el funcionamiento del sistema: la calidad de la atención a la población derechohabiente y las condiciones laborales de quienes sostienen la operación cotidiana de los servicios.
La definición de esta agenda ocurre en un contexto institucional en el que el IMSS plantea una etapa de expansión en infraestructura, cobertura y fortalecimiento financiero. De acuerdo con Zoé Robledo, la institución atraviesa un momento de crecimiento histórico, con el objetivo de ampliar su capacidad instalada sin comprometer la viabilidad financiera de largo plazo.
El mensaje central del IMSS es que la expansión puede realizarse bajo tres condiciones: sin incremento de cuotas, sin modificaciones al régimen de jubilaciones y sin limitar la atención a los derechohabientes. Esta precisión resulta relevante porque ubica la discusión no solo en el aumento de servicios, sino en la sostenibilidad del modelo institucional y en la necesidad de mejorar la gestión operativa.
En ese marco, el trato digno aparece como un eje transversal. No se trata únicamente de una dimensión relacional entre personal de salud y usuarios, sino de un indicador de desempeño institucional que depende de la suficiencia de personal, la disponibilidad de insumos, la organización de los servicios, la limpieza, la oportunidad de la atención y la capacidad de resolver problemas en los puntos de contacto con los derechohabientes.
Expansión institucional: afiliación, camas hospitalarias y suficiencia financiera
Zoé Robledo explicó que el IMSS impulsa tres ejes principales para sostener su crecimiento. El primero es el aumento en la base de personas afiliadas mediante la incorporación de trabajadores independientes, del hogar, agrícolas y de plataformas digitales. Esta línea apunta a ampliar la cobertura de seguridad social hacia sectores laborales que históricamente han enfrentado mayores barreras de acceso a protección formal.
El segundo eje corresponde al crecimiento de la infraestructura hospitalaria, con una meta de más de 5.500 camas adicionales hacia 2030. Esta proyección representa uno de los componentes más concretos de la expansión institucional, especialmente en un sistema que requiere capacidad física, talento humano, insumos y organización operativa para responder a la demanda asistencial.
El tercer eje es el fortalecimiento de la suficiencia financiera hacia el final del sexenio. En este punto, el IMSS plantea que la expansión debe estar acompañada por mecanismos de control, eficiencia y diversificación de ingresos que permitan ampliar servicios sin generar presiones insostenibles sobre el financiamiento institucional.
Para alcanzar estos objetivos, Robledo presentó cuatro líneas de acción: avanzar hacia la universalización de los servicios de salud, diversificar las fuentes de ingreso mediante instrumentos financieros, fortalecer la fiscalización y cobranza, y optimizar el gasto institucional bajo criterios de eficiencia y ética, particularmente en las representaciones del IMSS en los estados.
Esta combinación de expansión, control financiero y mejora de procesos evidencia que la agenda no se limita a una negociación laboral. También busca impactar la gestión institucional, la eficiencia administrativa y la capacidad de respuesta del Seguro Social frente a una población derechohabiente creciente y diversa.
Transparencia, digitalización y control operativo para identificar áreas de mejora
Dentro de los avances presentados, el director general del IMSS destacó medidas relacionadas con transparencia, adquisición de víveres, servicios de laboratorio y digitalización de procesos. Estos elementos, según lo expuesto, han permitido identificar áreas de mejora en servicios sensibles para la experiencia de atención, como limpieza y atención al derechohabiente.
La digitalización aparece como una herramienta de gestión para supervisar procesos, reducir opacidades y facilitar la toma de decisiones con mayor oportunidad. En servicios de alta demanda, la capacidad de detectar fallas operativas y corregirlas puede incidir directamente en la calidad percibida por los usuarios y en las condiciones de trabajo del personal.
La transparencia en compras y servicios también adquiere relevancia porque el gasto institucional tiene una relación directa con la disponibilidad de recursos críticos. En instituciones de alta complejidad como el IMSS, la eficiencia en adquisiciones, suministros y servicios generales puede traducirse en mejores condiciones para la operación clínica y administrativa.
En materia laboral, Robledo reconoció la participación del Sindicato en los procesos de transformación institucional. Entre los temas mencionados se encuentran iniciativas para mejorar condiciones contractuales, proyectos piloto como tiendas institucionales y la modernización de esquemas de atención médica.
Salud mental, riesgos psicosociales y cobertura de personal
Rafael Olivos Hernández, secretario general del SNTSS, destacó áreas de oportunidad vinculadas con la planeación y ejercicio del presupuesto, la dotación oportuna de insumos y medicamentos, y la actualización de sistemas operativos internos. También señaló que una gestión más eficiente de los recursos permite mejorar la cobertura de personal y evitar deficiencias en la atención.
El dirigente sindical resaltó avances como el incremento histórico en la contratación de médicos y la mejora en la gestión de créditos laborales. Estos puntos reflejan una agenda donde la gestión del talento humano no se limita a contratación, sino que incluye beneficios laborales, condiciones de operación y mecanismos de apoyo a los trabajadores.
Por su parte, Jorge García de León, coordinador de Relaciones Laborales del IMSS, presentó los avances de los Grupos de Trabajo Delegacionales. Estos espacios ya definieron reglas de organización y funcionamiento, así como calendario y agenda de trabajo.
Entre los temas priorizados se incluyen atención al ausentismo no programado, análisis de incapacidades prolongadas, fortalecimiento de comités de limpieza e higiene, estrategias para la cobertura de vacantes, planeación de recursos humanos, digitalización y supervisión en la entrega de uniformes, seguimiento a créditos de vivienda y automotrices, optimización de viáticos y recursos operativos.
La agenda también incorpora seguridad e higiene laboral, riesgos psicosociales, programas de salud integral y mental para trabajadores, mejora continua en urgencias y Trato Digno, así como abasto y distribución de medicamentos e insumos. Esta amplitud muestra que la mejora de la atención depende de una intervención integral sobre procesos, personal, infraestructura operativa y bienestar laboral.
La instalación del grupo de trabajo nacional entre el IMSS y el SNTSS marca una hoja de ruta institucional centrada en diálogo, colaboración y mejora continua. Su alcance será determinante para traducir los compromisos en resultados verificables para trabajadores y derechohabientes, especialmente en los puntos más sensibles de la operación: urgencias, abasto, trato digno, cobertura de personal y salud mental laboral.
