La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no detectó Cyclospora cayetanensis en diez muestras de lechuga iceberg ni en cuatro muestras de agua recolectadas en la planta de Taylor Farms de México. Sin embargo, este resultado no cerró la investigación desarrollada en Estados Unidos: la FDA y los CDC mantienen el vínculo epidemiológico y de trazabilidad con lechuga de la compañía, así como el retiro iniciado el 17 de julio.
La diferencia es relevante. Los análisis mexicanos informan lo encontrado en las unidades examinadas durante una inspección específica, mientras las autoridades estadounidenses evalúan casos confirmados, antecedentes de consumo y rutas de distribución. Por tanto, un resultado negativo en las muestras no invalida automáticamente la investigación epidemiológica ni demuestra que todos los lotes estuvieron libres del parásito.
Diez muestras analizadas mediante PCR en tiempo real
La Secretaría de Salud de México informó que la inspección se realizó entre el 18 y el 20 de julio, con participación de Cofepris, la Dirección General de Epidemiología y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Durante la visita fueron recolectadas diez muestras de lechuga iceberg. Cinco correspondieron a lechugas completas presentes en el establecimiento y las otras cinco a producto terminado: lechuga picada, lavada y desinfectada.
El Laboratorio Nacional de Referencia de la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura de Cofepris procesó las muestras mediante PCR en tiempo real. De acuerdo con el gobierno mexicano, ninguna resultó positiva para Cyclospora cayetanensis.
También se tomaron cuatro muestras de agua para determinaciones microbiológicas y fisicoquímicas básicas, con participación del Laboratorio Estatal de Salud Pública de Guanajuato. La autoridad informó que no fueron detectados coliformes fecales y que los parámetros evaluados se encontraron dentro de lo establecido por las normas nacionales.
¿Qué revisaron las autoridades en la planta?
La verificación incluyó los controles aplicados en la cadena de producción y los sistemas de gestión de inocuidad presentados por la empresa. Las autoridades constataron que el riego se realiza por goteo y que el agua utilizada en la planta proviene de pozos propios certificados.
Taylor Farms también presentó su sistema de trazabilidad de productos y materias primas. Según la Secretaría de Salud, esta herramienta permitió identificar el origen y seguir la ruta de un lote retenido en la aduana de Laredo, Texas. El Gobierno mexicano afirmó que ese lote no ingresó a territorio estadounidense.
La Dirección General de Epidemiología revisó, además, la situación de salud de los trabajadores. La autoridad señala que no fueron identificadas situaciones sanitarias ni brotes de enfermedad diarreica que ameritaran intervenciones durante la visita. Este resultado corresponde al personal y al periodo evaluados; no describe la situación epidemiológica fuera de la planta.
FDA corrigió un resultado, pero no cerró la investigación
Del lote retenido en Laredo se había obtenido una muestra cuyo resultado fue informado inicialmente como positivo. El 19 de julio, la FDA comunicó que sus especialistas revisaron nuevamente el análisis y concluyeron que la señal no representaba una amplificación verdadera, por lo que debía considerarse un falso positivo.
La agencia estadounidense precisó que, hasta esa fecha, no existían resultados positivos confirmados en las muestras de producto examinadas. No obstante, en su actualización del 24 de julio aclaró expresamente que el falso positivo no modificaba las bases de la investigación ni la evidencia epidemiológica que respaldaba el retiro voluntario.
Según la FDA, los datos del brote y el rastreo de la cadena de suministro continúan convergiendo en lechuga iceberg rallada suministrada por Taylor Farms de México y procedente de productores del centro del país. Los CDC sostienen la misma conclusión con base en la información epidemiológica y de trazabilidad disponible.
Brote alcanza nueve estados y la investigación continúa abierta
Hasta el 24 de julio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades contabilizaban al menos 1.947 casos confirmados vinculados con este brote en nueve estados, 98 hospitalizaciones y ninguna muerte. Los inicios de síntomas registrados iban del 22 de junio al 20 de julio. La agencia advirtió que la identificación y confirmación de casos puede tardar hasta seis semanas.
La investigación permanece abierta. Este estado debe diferenciarse del resultado de laboratorio obtenido en México: la ausencia de detección en las muestras analizadas constituye un dato válido, pero no es equivalente a descartar una asociación construida mediante entrevistas a pacientes, antecedentes de consumo y rastreo de proveedores.
Retiro también tiene alcance en México
El 17 de julio, Taylor Farms de México inició el retiro de todas las lechugas iceberg procedentes del centro de México incluidas en la medida. En Estados Unidos, la acción comprende múltiples lotes y presentaciones distribuidos a consumidores, restaurantes y comercios en al menos 27 estados.
La FDA también informó que el retiro tiene alcance fuera de Estados Unidos. Según los datos de clientes entregados por la empresa, producto incluido en la medida fue vendido a consumidores en México. Por esta razón, el resultado negativo de la inspección no debe interpretarse como una cancelación del retiro ni como una autorización general para todos los productos de la compañía. La identificación debe realizarse con las marcas, presentaciones, fechas y códigos incluidos en el aviso correspondiente.
Como parte de las medidas preventivas, Senasica contactó a los productores que abastecen de lechuga a Taylor Farms y los invitó a obtener la certificación en Sistemas de Reducción de Riesgos de Contaminación.
