Las escuelas de México se convertirán en uno de los principales escenarios de prevención en salud mental para adolescentes. Frente a la presión social, los conflictos cotidianos y el tiempo prolongado frente a pantallas y redes sociales, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, CONASAMA, prepara una estrategia que llegará a alrededor de 1.6 millones de jóvenes.
La Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los Jóvenes “ABC de las Emociones” estará dirigida principalmente a adolescentes de entre 14 y 18 años y buscará brindarles herramientas para reconocer, comprender y gestionar sus emociones. El programa también promoverá el autocuidado y la creación de entornos protectores dentro y fuera de las escuelas.
La titular de CONASAMA, Yerania Emireé Enríquez López, explicó que la iniciativa tendrá un enfoque preventivo y de promoción de la salud mental. Bajo esta perspectiva, el bienestar emocional no se plantea únicamente como una responsabilidad individual, sino como una forma de cuidado colectivo en la que participan familias, docentes, comunidades e instituciones de salud.
La estrategia tendrá carácter permanente y comenzará en 70 municipios prioritarios. Durante el próximo ciclo escolar, llegará a 4.800 planteles y beneficiará a cerca de 1.6 millones de adolescentes, quienes recibirán materiales prácticos para fortalecer sus habilidades socioemocionales y enfrentar de una manera más saludable las situaciones que experimentan dentro y fuera de las aulas.
¿Qué aprenderán los adolescentes con “ABC de las Emociones”?
La estrategia se concentrará en fortalecer las capacidades necesarias para identificar lo que sienten, comprender sus emociones y regular sus respuestas ante momentos de presión, conflicto o malestar. Las actividades también abordarán el autocuidado de la salud mental, la autoestima y la construcción de relaciones más saludables en los diferentes entornos de convivencia.
Entre los componentes anunciados se encuentran:
- Reconocimiento y comprensión de las emociones, para que los adolescentes puedan identificar lo que sienten y expresarlo de manera adecuada.
- Regulación emocional, mediante herramientas prácticas para responder a situaciones difíciles.
- Autocuidado de la salud mental, incorporado a las actividades cotidianas de los jóvenes.
- Resolución de conflictos, orientada a mejorar la comunicación, la convivencia y la toma de decisiones.
- Fortalecimiento de la autoestima, especialmente frente a la presión social y las dinámicas digitales.
Las y los estudiantes recibirán guías prácticas con contenidos relacionados con estas áreas. Los materiales también estarán disponibles para madres, padres, cuidadores y docentes mediante el micrositio “ABC de las Emociones” y la Línea de la Vida, de manera que el acompañamiento no se limite a las actividades desarrolladas en los planteles.
CONASAMA busca que las herramientas puedan utilizarse tanto en el ámbito escolar como en el familiar y comunitario. En ese sentido, la estrategia reconoce que el bienestar de los adolescentes también depende de la capacidad de los adultos y las instituciones para escucharlos, acompañarlos y responder oportunamente cuando se identifiquen necesidades de apoyo.
La estrategia de México comenzará en 70 municipios prioritarios
La primera etapa de implementación se desarrollará en 4 mil 800 escuelas y tendrá una cobertura estimada de 1.6 millones de adolescentes. Aunque la información difundida no especifica cuáles serán los municipios incluidos, sí establece que el programa comenzará en 70 territorios considerados prioritarios y que tendrá continuidad más allá del próximo ciclo escolar.
El despliegue en las escuelas permitirá acercar las acciones preventivas a una población que pasa una parte importante de su jornada en esos espacios. La estrategia combinará el trabajo directo con los adolescentes, la formación de docentes y brigadistas y la disponibilidad de contenidos para las familias y otros cuidadores.
Enríquez López señaló que el objetivo es promover entornos protectores dentro y fuera del ámbito escolar. Para ello, la propuesta incorpora a la comunidad educativa y familiar como parte del acompañamiento, en lugar de concentrar toda la responsabilidad en las y los jóvenes.
¿Cómo se identificarán los casos que necesitan atención especializada?
Uno de los componentes de la estrategia será la capacitación de docentes y brigadistas para detectar oportunamente a los adolescentes que requieran atención especializada. Cuando se identifiquen necesidades que no puedan abordarse únicamente mediante acciones preventivas, se realizará la canalización hacia los servicios de salud mental.
De acuerdo con la estimación presentada por CONASAMA, solo el 0.5 % de los casos requeriría este tipo de atención, mientras que la mayoría podría recibir apoyo mediante intervenciones preventivas, actividades de promoción de la salud mental y el fortalecimiento de habilidades socioemocionales.
El modelo contempla:
- Formación de docentes y brigadistas para la detección oportuna.
- Identificación de adolescentes que requieran apoyo adicional.
- Canalización hacia servicios especializados de salud mental.
- Orientación para estudiantes, familias, cuidadores y docentes.
- Acompañamiento mediante la Línea de la Vida.
La información divulgada no detalla los instrumentos que se utilizarán para la detección, los criterios específicos de remisión ni la distribución de los servicios especializados que recibirán los casos. No obstante, CONASAMA señaló que la capacitación y la canalización formarán parte del desarrollo de la estrategia en los planteles.
El uso de pantallas entrará en la conversación sobre salud mental
La estrategia también abordará la relación de niñas, niños y adolescentes con las pantallas y las redes sociales. Enríquez López advirtió que esta población permanece entre cuatro y ocho horas al día frente a dispositivos y plataformas digitales, por lo que el programa promoverá un uso responsable de las tecnologías.
Las actividades buscarán fortalecer el pensamiento crítico, la convivencia digital saludable y la autoestima, así como reducir la presión social que puede producirse en estos entornos. Este componente se integrará con las herramientas de gestión emocional y resolución de conflictos propuestas para la comunidad escolar.
La iniciativa no plantea eliminar el uso de las tecnologías, sino fomentar prácticas más conscientes dentro de la vida cotidiana. La convivencia digital será abordada como uno de los espacios en los que los adolescentes interactúan, enfrentan comparaciones, expresan sus emociones y pueden experimentar situaciones de tensión.
¿Qué papel tendrán las familias y las escuelas?
Madres, padres, cuidadores y docentes tendrán una función de acompañamiento dentro de la estrategia. Los materiales dirigidos a estos grupos buscarán facilitar la comprensión de las emociones y ofrecer recursos para apoyar a los adolescentes durante una etapa marcada por cambios personales, familiares, escolares y sociales.
“Busquemos el autocuidado de nuestra salud mental, entender y comprender nuestras emociones para poder gestionarlas. La salud mental debe ser una forma de cuidado colectivo en toda nuestra comunidad”, afirmó la titular de CONASAMA al convocar a las familias y a las comunidades educativas a involucrarse en este proceso.
Las guías estarán disponibles mediante el micrositio de “ABC de las Emociones” y la Línea de la Vida, lo que permitirá que las herramientas sean consultadas fuera de las actividades presenciales. La intención es que el acompañamiento continúe en el hogar y en otros espacios donde se desarrolla la vida cotidiana de los adolescentes.
La Línea de la Vida ofrecerá apoyo permanente
CONASAMA recordó que la Línea de la Vida y ofrece orientación, consejería y apoyo durante las 24 horas del día, los siete días de la semana, a través de profesionales especializados en salud mental.
Este canal estará disponible para adolescentes, familiares, cuidadores y docentes que requieran información u orientación. Su funcionamiento complementará las actividades preventivas y los materiales de la estrategia, especialmente en aquellas situaciones en las que sea necesario solicitar apoyo adicional.
Con “ABC de las Emociones”, CONASAMA llevará la prevención y la promoción de la salud mental a los espacios escolares, con una cobertura inicial de 1.6 millones de adolescentes. El programa combinará educación emocional, acompañamiento familiar, formación de personal escolar y rutas de canalización para los casos que requieran atención especializada.
