PUBLICADO: mayo 21, 2026 | 9:43 am

Salud mental en el IMSS: más de 700 psicólogas y psicólogos atienden a derechohabientes y trabajadores

Compartir noticia:

El IMSS cuenta con más de 700 psicólogas y psicólogos para fortalecer la atención, prevención y promoción de la salud mental en México.
Salud mental en el IMSS- más de 700 psicólogas y psicólogos atienden a derechohabientes y trabajadores

Escucha esta noticia:

Cargando audio...

El Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con más de 700 psicólogas y psicólogos vinculados a la atención de la salud mental en el IMSS, distribuidos entre servicios para población derechohabiente y espacios dirigidos a sus trabajadores. En el marco del Día de la Psicóloga y Psicólogo, la institución destacó el papel de este personal en la promoción, prevención, evaluación e intervención de problemas como ansiedad, depresión, consumo de sustancias, alteraciones del desarrollo y conducta suicida.

El Seguro Social informó que dispone de 583 psicólogas y psicólogos para la atención de población derechohabiente y 159 plazas adicionales para la atención de sus trabajadores en el Servicio de Prevención y Promoción de la Salud para Trabajadores del IMSS, SPPSTIMSS. En conjunto, esta capacidad profesional refuerza la respuesta institucional frente a una demanda creciente de servicios de salud mental en los tres niveles de atención.

Salud mental en el IMSS se apoya en evaluación clínica y rutas de intervención

La función del personal de Psicología en el IMSS inicia con la elaboración de una historia clínica orientada a identificar el motivo de consulta y las problemáticas presentes en distintas áreas de funcionamiento. Este primer paso permite reconocer necesidades individuales, familiares, escolares, laborales o sociales que puedan estar asociadas al estado emocional o conductual de la persona.

Además, la atención incorpora evaluaciones mediante escalas clinimétricas, herramientas que permiten valorar síntomas, severidad, evolución clínica y necesidades de intervención. Con base en esa información, el personal especializado desarrolla programas de atención ajustados al perfil de cada paciente o trabajador, con un enfoque que combina valoración, psicoeducación, prevención y seguimiento.

La maestra Angélica Eliosa Hernández, líder de proyectos en Psicología de la Coordinación de Salud Mental y Adicciones de la Dirección de Prestaciones Médicas, explicó que la atención psicológica está disponible desde las Unidades de Medicina Familiar. En estos espacios, el personal de Enfermería de los Módulos PrevenIMSS aplica una escala de tamizaje para identificar posibles necesidades de atención.

Cuando el tamizaje sugiere la presencia de un problema de salud mental, el personal Médico Familiar realiza una valoración integral y determina la ruta de manejo. Esta puede incluir tratamiento farmacológico, tratamiento no farmacológico o referencia al servicio de Psicología. De acuerdo con la especialista, dentro del abordaje no farmacológico se encuentra precisamente la atención psicológica, que cumple un papel clave en el acompañamiento terapéutico y la reducción del estigma.

Ansiedad, depresión y consumo de sustancias concentran parte de la demanda

El IMSS estima que alrededor de 4.8 millones de personas presentan algún problema de salud mental. De este grupo, el 13.4% corresponde a población menor de 20 años. A partir de esa proporción, el dato equivale aproximadamente a 643 mil personas menores de 20 años con alguna condición relacionada con salud mental, lo que dimensiona la relevancia de fortalecer la detección temprana en población infantil, adolescente y joven.

En menores de 20 años, los principales motivos de consulta son ansiedad, problemas de conducta y dificultades del desarrollo. Dentro de estas últimas se incluyen alteraciones relacionadas con lenguaje, habla, actividad motriz y habilidades escolares. Esta composición de la demanda muestra que la atención psicológica no se limita a eventos emocionales aislados, sino que también abarca procesos del neurodesarrollo, desempeño académico y conducta.

En la población mayor de 20 años, los tres principales motivos de atención son ansiedad, depresión y consumo de sustancias. Estos problemas requieren rutas de manejo diferenciadas, pero comparten la necesidad de identificación oportuna, intervención profesional y continuidad asistencial. Para el sistema de salud, su abordaje implica articular promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento, especialmente en el primer nivel de atención.

La participación del personal de Psicología también tiene una dimensión educativa. Durante años, este grupo profesional ha desarrollado acciones de psicoeducación dirigidas a la población, con el propósito de reducir el estigma asociado a los problemas de salud mental y facilitar que las personas busquen ayuda de manera temprana.

Atención psicológica para derechohabientes y trabajadores del Seguro Social

La red de servicios en salud mental del IMSS atiende tanto a población derechohabiente como a trabajadores de la propia institución. Esta doble línea de acción resulta relevante porque reconoce que el cuidado de la salud mental no solo debe orientarse a los usuarios del sistema, sino también al personal que sostiene la operación diaria de los servicios.

En el caso de los trabajadores, el Servicio de Prevención y Promoción de la Salud para Trabajadores del IMSS cuenta con módulos específicos donde se brinda atención psicológica. Estos espacios tienen como objetivo dotar a las personas de habilidades para afrontar situaciones de riesgo, entre ellas la conducta suicida.

La inclusión de este componente evidencia un enfoque preventivo que va más allá de la atención de síntomas ya instalados. Desarrollar habilidades de afrontamiento, reconocer señales de alarma y facilitar intervenciones oportunas puede contribuir a reducir riesgos clínicos y laborales, especialmente en entornos institucionales con alta exigencia operativa.

El reconocimiento realizado por el Seguro Social en el Día de la Psicóloga y Psicólogo también subraya la presencia de este personal en los tres niveles de atención. Su labor no se limita al consultorio, sino que se extiende a actividades de promoción, prevención y atención en diferentes unidades médicas. Esta participación resulta estratégica para consolidar una respuesta integral ante los problemas de salud mental, desde la detección inicial hasta la intervención especializada.

Un recurso profesional clave para fortalecer la prevención

El dato de más de 700 psicólogas y psicólogos en el IMSS muestra una capacidad instalada relevante dentro de la institución, aunque también expone la magnitud del desafío frente a millones de personas con problemas de salud mental. La distribución entre atención a derechohabientes y trabajadores permite observar una estrategia con dos frentes: responder a la demanda asistencial de la población afiliada y proteger la salud mental del propio personal institucional.

La atención psicológica cumple una función central en el abordaje de problemas frecuentes como ansiedad, depresión, consumo de sustancias, problemas de conducta y alteraciones del desarrollo. Su valor se encuentra en la posibilidad de identificar riesgos, orientar intervenciones no farmacológicas, acompañar procesos terapéuticos y fortalecer la educación en salud mental.

En un contexto en el que la salud mental exige respuestas integrales, el papel de las psicólogas y psicólogos del IMSS se consolida como un componente esencial de la atención institucional. Su labor articula evaluación clínica, prevención, intervención y acompañamiento, con impacto tanto en la población derechohabiente como en quienes trabajan dentro del Seguro Social.

Compartir noticia:

Publicado por:

Temas relacionados:

RELACIONADAS

Otras noticias para ti

¡Suscríbete gratis y recibe contenido exclusivo a tu correo electrónico!